Ion Izagirre atraviesa uno de los momentos más satisfactorios de su larga trayectoria profesional. A sus 37 años y con la decisión ya tomada de poner fin a su carrera al término de la presente temporada, el ciclista guipuzcoano está disfrutando de un curso que contrasta radicalmente con las dificultades que vivió apenas un año atrás. Los resultados han vuelto a acompañarle y, sobre todo, ha recuperado las sensaciones que había perdido. Va a darlo todo en el
Tour de Francia 2026.
El corredor de Cofidis reconoce que el anuncio de su retirada le ha servido como una liberación mental. Tras un 2024 marcado por la frustración, la falta de confianza y la ausencia de resultados, Izagirre afronta sus últimos meses en el pelotón con la tranquilidad de quien ha recuperado el control sobre su destino y quiere despedirse del ciclismo profesional dejando un buen recuerdo tanto para sí mismo como para quienes le han acompañado durante toda su carrera.
“El cuerpo está bien, las cosas están saliendo y los resultados están ahí. Realmente, estoy muy contento con la temporada que estoy realizando hasta el momento”, explica Izagirre
en una entrevista concedida a AS. Un escenario muy diferente al que vivió la pasada campaña, cuando llegó a plantearse seriamente si podía continuar compitiendo al máximo nivel.
“Fue decirlo y que el cuerpo respondiese mejor. El año pasado no me salió nada, no disfruté, no fue bueno. Veía todo negro y hubo un momento en el que me veía incluso en la calle, con la sensación de que nadie te iba a querer y teniéndolo que dejar obligatoriamente. Me generé ansiedad y mal cuerpo y no quiero pasar por ahí otra vez”, relata el vasco.
Aquella situación le llevó a tomar una decisión importante después de renovar su contrato hasta 2026. “Entonces decidí que sería mi última temporada con el reto de hacerlo lo mejor posible. De esta forma, mi final le podía decidir yo porque si hubiese sido distinto me quedaría un poso muy amargo”, añade.
Izagirre recuerda cómo comenzó 2024 con ilusión, convencido de que podía rendir a gran nivel tras un prometedor cierre de temporada anterior, en el que fue cuarto en el Giro de Lombardía. Sin embargo, las cosas nunca terminaron de funcionar. “Le dije al equipo que quería ir a Australia, venía de acabar el 2024 bien en el Giro de Lombardía, pero no me salieron las cosas en la primera parte de la temporada. Incluso en carreras como el País Vasco, carreras que siempre se me dieron bien, tampoco me salieron”.
La acumulación de decepciones terminó afectándole profundamente. “Era un desastre tras otro y el del Tour fue otro más. No disfruté nada, siempre en la grupeta, no podía ayudar, ni en fugas… no me veía útil. No me veía ciclista. Entrenaba bien, las analíticas eran buenas y muchas veces no sabes por qué viene la falta de resultados”. Ante esa situación, decidió parar y replantearse las cosas. “En agosto decidí hacer un reset y, por fortuna, a final de año pude rendir mejor, gracias a eso pude renovar y hacer este último año”.
Ion Izagirre, estrella de Cofidis
La decisión de retirarse no ha pasado desapercibida entre los aficionados. Durante una concentración en altura recibió una muestra de cariño que le marcó especialmente. “En Sierra Nevada, entrenando, escuché a un aficionado que me decía ‘no te retires, no te retires’. Es bonito que me digan eso, un buen piropo”.
Precisamente por ese cariño recibido durante tantos años, Izagirre quiere cerrar su carrera de la mejor manera posible. “Por eso prefiero dejarlo con buen sabor de boca para disfrutar uno mismo y también con toda la gente de alrededor”.
Aunque todavía debe decidir junto a Cofidis si disputará o no
La Vuelta a España después del
Tour de Francia, el guipuzcoano tiene claro cómo le gustaría poner el punto final a su trayectoria. “Mi idea personal es acabar en casa, en Ormaiztegi, en una carrera de ciclocross que se organiza cada año y creo que será el 25 de octubre. Sería alargar un poco la temporada y acabar en mi pueblo, con mi gente, mis amigos”.
Locura de calendario ciclista
Lo que sí descarta completamente es continuar vinculado al pelotón con un calendario similar al actual. “Eso lo tengo clarísimo. Son muchos días fuera de casa y ahora mismo lo que me piden la mente y el cuerpo es estar con los míos. Y echar una mano a mi mujer, que lo necesita. Las niñas crecen muy deprisa y ese tiempo no vuelve”.
Después de más de década y media en la élite, Izagirre mira atrás con orgullo. “Quizás mis últimos años no han sido los mejores, pero tuve resultados dignos. Si me hubieran dicho de joven que iba a estar 16 o 17 años de profesional… no me lo habría creído. Me quedo con el camino recorrido, la gente que conocí y las vivencias”. Una reflexión serena de quien se prepara para cerrar una extensa carrera con la satisfacción de haber elegido el momento y la forma de su despedida.