El regreso de
Tadej Pogacar a la
Vuelta a España ha sido tema de debate en los últimos años, pero sus ambiciones en el Tour de Francia y el Mundial se han interpuesto. Con dos meses para el inicio, la pregunta vuelve a escena y
Javier Guillén ha expuesto por qué Pogacar debería estar presente. Tras conquistar dos títulos mundiales, es plausible que este año el esloveno cambie su preparación habitual para el Mundial y apueste por la Vuelta.
Jonas Vingegaard ya ha ganado las tres Grandes Vueltas
tras su Giro de Italia, sumando ese hito a su palmarés antes que el esloveno.
Recientemente, en una concentración en altura en Sierra Nevada, se informó de que Pogacar también ascendió varios puertos que se utilizarán en la gran ronda española, que además finalizará en esa misma zona.
Con la salida en casa, en Mónaco, se dan las condiciones ideales para convencer al corredor del UAE Team Emirates XRG, cuya presencia marcaría una diferencia enorme para la carrera.
¿Pogacar en La Vuelta?
Su participación, no obstante, es una incógnita que solo se despejará tras el Tour de Francia. Javier Guillén, director de la carrera, lo sabe. Pero también es consciente de que la Vuelta tiene peso específico y que Pogacar haría historia si la gana este año.
“¿La participación de Pogacar? Todo dependerá de cómo termine el Tour de Francia”, declaró el director de la Vuelta a
Marca. “Lo que está claro es que La Vuelta es la única Gran Vuelta que necesita para afianzar aún más su estatus legendario”.
Tadej Pogacar, estrella de UAE Team Emirates XRG.
La carrera estaba inicialmente prevista para terminar en las Islas Canarias, con dos etapas en Gran Canaria y dos en Tenerife, donde concluiría en Santa Cruz. Finalmente se descartó tras los problemas del año pasado con Israel - Premier Tech.
El recorrido transitará por la costa mediterránea y el sureste del país durante buena parte de su trazado, y terminará en Andalucía. Habrá cuatro días más en la región meridional, conocida por sus temperaturas extremas.
Con los pronósticos apuntando a otra ola de calor extremo la próxima semana, la cuestión se trasladó a Guillén.
“El calor no puede impedirnos ir a determinadas zonas”, respondió. “Forma parte de la competición y debemos adaptarnos a estas condiciones”. En agosto y septiembre, se asume que los corredores no podrán evitarlo.
Con el protocolo de condiciones meteorológicas extremas activado, hay un límite a lo que se expondrá al pelotón antes de que la naturaleza de la carrera cambie. “Están previstos para casos de temperaturas extremas. Estamos preparados y evaluaremos cada situación a medida que surja”, aseguró.