A día de hoy, el mejor ciclista de la historia es
Eddy Merckx. En su época, el 'Caníbal' lo ganó prácticamente todo. Con registros prácticamente inalcanzables incluso para Tadej Pogacar, el belga marcó un antes y un después en este deporte. Pero ahora se enfrenta a una lucha que está siendo mucho más complicada de lo esperado.
La inquietud por la salud de
Eddy Merckx no remite. Tras un largo periodo marcado por
una lesión grave, múltiples intervenciones médicas y recaídas, una nueva actualización desde su círculo cercano sugiere que la situación sigue sin resolverse.
La novedad llega de
Rudy De Bie, exprofesional y histórico seleccionador de Bélgica, hombre de los entresijos del pelotón y que trató a Merckx no como icono público, sino como compañero habitual de salidas. “Hablé con él por teléfono la semana pasada. Sigue sin estar bien”, afirmó De Bie en declaraciones publicadas por Gazet van Antwerpen.
Los últimos años de Merckx no han estado marcados por apariciones públicas o roles ceremoniales, sino por repetidas intervenciones médicas tras un grave accidente. La operación de cadera, las complicaciones y un dolor persistente forman parte de un largo y difícil proceso de recuperación que lo ha mantenido lejos del foco.
Las palabras de De Bie suenan más a llamada a la realidad que a alivio. Pese al tiempo, los tratamientos y la rehabilitación, el dolor no ha desaparecido. Según De Bie, el dolor de cadera regresa una y otra vez, imponiéndose como una carga física constante para Merckx en su intento de recuperarse.
Para Merckx, las consecuencias van más allá de los informes médicos. El ciclismo siguió siendo central en su vida mucho después de retirarse, especialmente a través de salidas en grupo que daban estructura a su semana. “Hasta el año pasado, salía a montar con esos chicos dos veces por semana”, dijo De Bie.
Esa rutina terminó de golpe tras el accidente de Merckx. Con las salidas desaparecieron también los momentos que las seguían. Las comidas compartidas, las conversaciones y ese ambiente familiar que sustentaba en silencio su vida tras la competición se han desvanecido.
Según De Bie, el último año ha sido especialmente duro, marcado por varias intervenciones y dolor continuo. La mesa grande donde el grupo solía reunirse ahora permanece vacía.
Merckx es considerado por muchos como el mejor ciclista de todos los tiempos
De Bie quiso subrayar que Merckx sigue siendo una persona cercana y afable pese al difícil periodo que atraviesa. Pero también situó sus actuales problemas de salud en un contexto más amplio.
Tras retirarse, Merckx nunca se liberó del todo de las exigencias que implicaba su estatus. “Era más famoso que el Papa”, afirmó De Bie.
Ese nivel de notoriedad implicó invitaciones constantes y expectativas permanentes, a menudo dificultando que Merckx se apartara. Con el tiempo, indicó De Bie, fue demasiado, y le obligó a decidir cuánto podía seguir dando.
Por qué importa esta actualización
El lugar de Merckx en la historia del ciclismo es inamovible. Cinco Tours de Francia, cinco Giros de Italia, todos los monumentos, tres Mundiales y el Récord de la Hora zanjan cualquier debate sobre su grandeza. Lo único incierto es su recuperación.
La actualización de De Bie no aporta una escalada dramática, y precisamente por eso es relevante. Meses después de sus problemas más serios de salud, el mensaje es simple y duro: el progreso ha sido limitado, el dolor persiste y la preocupación continúa.
Para el mundo del ciclismo, es un recordatorio de que incluso su figura más grande sigue en medio de una batalla que no puede resolver solo a base de fuerza.