El vigente campeón
Mattias Skjelmose tomará la salida en la
Amstel Gold Race 2026 con el maillot de defensor en juego tras una preparación alterada, al revelar que arrastró una enfermedad en la antesala de la carrera.
El danés, que el año pasado firmó una victoria de prestigio ante Tadej Pogacar y Remco Evenepoel en Limburgo, llega esta vez con un perfil muy distinto. Ya no es un tapado: porta el dorsal número uno y la atención añadida que conlleva, pero insiste en que está listo para competir pese al contratiempo.
“Me siento mejor. Estuve un poco enfermo, pero ahora lo tengo controlado”,
dijo Skjelmose en conversación con Cycling Pro Net. “Estoy listo para correr y con muchas ganas.”
Del triunfo revelación al rol de marcado
Esa sensación de preparación llega acompañada de un cambio de estatus. Doce meses atrás, la victoria de
Skjelmose nació de una carrera con ritmo implacable, que desembocó en un final selectivo ante algunos de los grandes nombres del pelotón.
Esta vez, el guion difícilmente será el mismo. “Sabes, es súper especial”, dijo sobre regresar como campeón defensor. “He logrado bastantes victorias, pero llevar el número uno en esta carrera es realmente, muy especial.”
Con ese estatus llega la expectativa, pero también un paisaje táctico distinto, uno que el danés cree que puede reconfigurar toda la prueba.
Prevé una carrera más abierta e imprevisible
Más que repetir el duelo a alto ritmo que definió la edición de 2025, Skjelmose anticipa un pulso mucho menos controlado esta vez, muy condicionado por la composición de la lista de salida.
“Creo que será difícil hacer lo mismo que el año pasado con un ritmo tan alto todo el día”, explicó. “Pienso que será una carrera mucho más abierta, y perfectamente pueden darse sorpresas.”
Esa visión encaja con la mayor incertidumbre que rodea a esta Amstel Gold Race. Sin varias de las figuras habituales marcando el paso, el equilibrio entre control y oportunismo puede inclinarse hacia lo segundo, abriendo la puerta a desenlaces inesperados.
Skjelmose sorprendió a Pogacar y Evenepoel hace doce meses
Listo para defender pese a una preparación alterada
Para Skjelmose, la gran incógnita era si su preparación le permitiría rendir al nivel de la victoria del año pasado. Su respuesta es clara: la enfermedad queda atrás y el foco está ya en la carrera.
Con la condición en mejora y un desarrollo previsto más abierto, el campeón defensor se sitúa en un escenario donde conviven oportunidad e incertidumbre.
Si eso juega a su favor está por ver, pero algo es seguro: Skjelmose no entregará su título sin pelear.