Jonas Vingegaard habló por primera vez tras el grave accidente que le obligó a abandonar el
Tour de Francia 2026 durante la 15ª etapa. El danés, que sufrió una fractura de clavícula y tendrá que pasar por el quirófano en los próximos días, aseguró que, dentro de la gravedad de la caída, se siente afortunado por el alcance de sus lesiones y lamentó poner fin de forma tan abrupta a una carrera en la que era el gran favorito para terminar segundo tras Tadej Pogacar.
El líder de Visma | Lease a Bike reconoció que el desenlace fue muy doloroso, aunque quiso quedarse con la parte positiva después del fuerte impacto sufrido en el descenso.
"Sorprendentemente, me encuentro bastante bien. Por supuesto, es muy decepcionante tener que abandonar de esta manera y que el Tour termine así para nosotros, pero así son a veces las carreras ciclistas. Y, por suerte, solo se trata de una clavícula rota."
Tras la caída surgieron numerosas dudas sobre si una moto de la organización pudo influir en el accidente. Sin embargo, Vingegaard evitó buscar culpables y prefirió asumir que este tipo de situaciones forman parte del ciclismo.
"Puede que la motocicleta cometiera un error, pero no podemos depender de las motos. Tenemos que usar nuestro propio juicio. Las personas cometen errores y, a veces, así son las cosas. Ahora ya no podemos cambiar lo que ha pasado."
Otra de las cuestiones que rodearon el accidente fue el control antidopaje que el danés tuvo que pasar de madrugada. Tadej Pogacar había explicado tras la etapa que ambos coincidieron en ese control, que terminó alrededor de las dos de la mañana, y que la falta de descanso quizá pudo afectar a la concentración de su gran rival durante el descenso.
El control antidoping
Preguntado directamente por esa posibilidad, Vingegaard admitió que dormir tan poco no ayudó, aunque descartó señalar ese hecho como la causa del accidente.
Vingegaard tuvo que abandonar el Tour de Francia 2026 tras romperse la clavícula
"Está claro que, desde luego, no ayudó. Eso se puede decir. Pero si fue la causa de la caída, no me atrevo a asegurarlo. No quiero echarle la culpa a eso, porque esto es ciclismo."
Con estas declaraciones, el dos veces ganador del
Tour de Francia pone punto final a una edición que terminó de la forma más amarga posible. Hasta su caída ocupaba la segunda posición de la clasificación general y, aunque Tadej Pogacar parecía tener muy encarrilada la victoria final, el danés seguía siendo el gran favorito para subir al segundo escalón del podio en París y buscaba también una victoria de etapa en la última semana.
Ahora, el objetivo de Vingegaard pasa por superar la operación de clavícula y comenzar cuanto antes la recuperación para regresar a la competición. Su ausencia deja al Tour sin uno de los grandes protagonistas de la última década y pone fin, al menos por este año, al esperado duelo con Pogacar que había marcado las últimas ediciones de la carrera.