Remco Evenepoel vivió una jornada inolvidable en la 15ª etapa del
Tour de Francia 2026. El líder de Red Bull-BORA-hansgrohe conquistó por primera vez una etapa de alta montaña en la Grande Boucle, se colocó segundo en la clasificación general tras el abandono de Jonas Vingegaard y silenció las dudas sobre su capacidad para competir con Tadej Pogacar en los puertos más exigentes. Sin embargo, tras cruzar la meta, el belga quiso poner el foco en un asunto muy diferente: los controles antidopaje realizados durante la madrugada.
Durante la rueda de prensa posterior a su victoria en Plateau de Solaison, Evenepoel criticó con dureza el horario de los controles a los que fueron sometidos
Pogacar y Vingegaard durante la noche previa a la etapa, una circunstancia que ha generado un intenso debate dentro del pelotón.
"No puedo hablar de cómo afecta eso a la concentración de otros corredores o de cómo gestionan la competición, pero sí puedo decir que es una enorme falta de respeto despertar a los ciclistas a las dos o a las cinco de la mañana", afirmó el campeón belga.
"La CPA tiene que hacer algo"
Evenepoel fue incluso más contundente al reclamar cambios en el protocolo de los controles antidopaje durante las grandes vueltas.
"La CPA (la asociación de ciclistas) tiene que hacer algo. Es inhumano despertarnos así. Veníamos de un traslado largo y que te levanten en mitad de la noche es una falta de respeto", aseguró.
El doble campeón olímpico no ocultó su indignación y llegó a ironizar con la situación.
"Si me hubiera pasado a mí, enviaría a mi equipo a despertarlos a ellos a las dos de la mañana. Es inhumano. Es algo que no podemos ni deberíamos aceptar".
Para Evenepoel, el descanso es un elemento fundamental en una prueba tan exigente como el
Tour de Francia.
"Dormir es el único momento que tenemos para recuperarnos. Esta es la carrera más dura del mundo y esto la hace todavía más difícil. Es una pena que haya ocurrido y espero que no vuelva a pasar".
Una victoria que cambia el relato
Más allá de la polémica, el belga firmó una actuación sobresaliente en Plateau de Solaison. Fue el único corredor capaz de responder al ataque definitivo de Tadej Pogacar y terminó imponiéndose tanto al esloveno como a Isaac del Toro, rompiendo así el dominio que UAE Team Emirates-XRG había ejercido en todas las llegadas en alto del Tour hasta el momento.
Su triunfo supone un punto de inflexión en una edición en la que había recibido numerosas críticas por sus dificultades en las grandes ascensiones, especialmente tras las etapas de Le Lioran y los Vosgos.
"Nuestro plan era marcar un ritmo muy alto durante siete u ocho kilómetros de la subida, pero luego Tadej aceleró y sabía que tenía que seguirle", explicó Evenepoel.
"Se iba muy rápido, pero ya había dicho por la mañana que hoy era una subida para ir al límite hasta la meta. En los últimos seis kilómetros me encontré muy bien, recuperé sensaciones y tenía confianza en mi sprint, sobre todo cuando Del Toro lanzó su último ataque. La táctica funcionó perfectamente".
Remco Evenepoel, ganador de Etapa en el Tour de Francia
El conocimiento de Solaison fue decisivo
Evenepoel también reconoció que conocía perfectamente la subida gracias a las concentraciones que había realizado en la zona durante su preparación para el Tour.
"Estuve entrenando a unos 40 kilómetros de aquí y vine muchas veces a hacer series de alta intensidad en esta subida, especialmente en la parte más dura del inicio", explicó.
"Ese conocimiento me dio confianza. Sabía que tenía una buena oportunidad y eso siempre motiva. Además, llegar así a la contrarreloj es una ventaja importante".
"Es una de las victorias más bonitas de mi carrera"
El belga considera que este éxito ocupa un lugar privilegiado entre los grandes triunfos de su palmarés. Ganador de la Vuelta a España, de Monumentos y de dos oros olímpicos, Evenepoel cree que imponerse en una llegada en alto del Tour frente a corredores como Pogacar e Isaac del Toro tiene un valor especial.
"Es un tipo de victoria diferente, pero está entre las más importantes de mi carrera", aseguró.
"Ganar una etapa de montaña en el Tour por delante de uno de los mejores corredores de la historia y siendo el único capaz de seguir a Isaac, que ganó precisamente en esta montaña y es uno de los mejores del mundo, es algo increíble. Sin duda, es una de las victorias más bonitas que he conseguido".