Estados Unidos subió al podio del
Tour de Francia 2026, no por un corredor en el Top 3, sino gracias a
Quinn Simmons, galardonado como ‘mejor gregario’ por segundo año consecutivo. EE.UU. no firmó un Tour vistoso en cuanto a resultados, sin victorias de etapa ni presencia en la lucha por los maillots. Lidl–Trek, antaño equipo estadounidense, ganó la clasificación por equipos, aunque su licencia pasó a Alemania durante el invierno.
Sin embargo, la nación norteamericana celebró el triunfo de uno de los suyos: Quinn Simmons. En 2025, ‘Captain America’ ya fue distinguido con el premio al mejor gregario y, esta vez, su labor volvió a no pasar desapercibida.
Simmons lo logró por el trabajo entregado a su equipo. Contribuyó a la victoria en la clasificación por equipos, al maillot verde conquistado por Mads Pedersen, y a los Top 10 de Mattias Skjelmose y
Juan Ayuso.
No es casualidad que Simmons repita galardón. En 2025, combinó los relevos en llano para cazar fugas en favor de Jonathan Milan con sus propias ambiciones. Al final, relegó sus opciones personales y su papel de apoyo fue el más visible durante largas horas de carrera.
Y esta vez no fue muy distinto. Mads Pedersen ganó la clasificación por puntos, en gran medida gracias al trabajo de Simmons. El estadounidense no se dedicó a cerrar fugas en las jornadas totalmente llanas, pero a menudo lanzó a Pedersen en los sprints masivos y en los intermedios, pese a no ser su especialidad.
Quinn Simmons, estrella de Lidl-Trek.
Quinn Simmons, un hombre al servicio de Lidl-Trek
Con 25 años, atacó con frecuencia para formar fugas que restaran puntos a Jasper Philipsen y Biniam Girmay; también acompañó a Mads Pedersen en escapadas, trabajando para el danés. En la etapa 4, la victoria del danés llegó en gran parte por la labor de Simmons y Mathias Vacek, que controlaron los ataques y condujeron al equipo hacia su único triunfo parcial.
Pese a ese resultado y a un trabajo inagotable, mantuvo el mismo guion hasta París. Simmons estuvo en siete escapadas durante la carrera, siendo no solo un apoyo para Pedersen, sino también un corredor satélite para Juan Ayuso y Mattias Skjelmose en su pelea por la general.
En la etapa 15 al Plateau de Solaison tuvo su oportunidad y, de no ser por la persecución de UAE y Visma, podría haber ganado. En la etapa 19, con final en Alpe d’Huez, cruzó la meta junto a Juan Ayuso, que se había vaciado en la ascensión final y cedió tiempo ante sus rivales.
Su entrega también encontró comprensión y, pese a sus palabras francas ante los medios, se mantuvo fiel a sus líderes: “El equipo ha dejado claro que les importa más que Mads gane el maillot verde que que yo gane una etapa. Al final del día, ellos me pagan, así que tengo que hacer lo que me dicen.”