La costa gallega fue testigo del triunfo de Cédrine Kerbaol en la tercera etapa de
La Vuelta Femenina. La ciclista francesa que ya tuvo algunas actuaciones destacadas en el Tour de Francia hace un par de años, volvío a levantar los brazos en una ronda por etapas como La Vuelta Femenina.
Su victoria en el tercer día de competición con llegada en A Coruña, sirvió de muestra de lectura técnica y estrategia en una jornada que para su equipo, el EF Education, comenzaba tras la pérdida de su máxima referencia en la carretera en la jornada anterior:
Noemi RüeggEl desarrollo de la etapa estuvo marcado por el nervio y la falta de un equipo que asumiera el control absoluto del pelotón en los kilómetros finales. Aprovechando esa anarquía táctica, el EF Education movió sus piezas con mucha inteligencia y valentía.
EF Education atacó con todas sus piezas
Primero fue Alice Towers la que agitó el avispero con un movimiento previo, obligando a las estructuras de las favoritas a gastar fuerzas en una persecución muy desordenada.
Fue en ese preciso momento cuando Kerbaol lanzó un poderoso ataque a falta de tan solo 2 kilómetros para la línea de meta, aguantando sobre las coruñesas calles a un pelotón que no supo organizarse a tiempo para neutralizar a la corredora gala.
Este triunfo tiene un profundo valor sentimental tras los hechos ocurridos horas antes de la llegada a meta. La jornada amaneció con la enorme responsabilidad de defender el honor del
maillot rojo que portó Noemi Rüegg hasta su marcha.
Desafortunadamente, una dura caída durante el transcurso de la segunda etapa obligó a la ciclista suiza a abandonar la competición, dejando al equipo huérfano de su líder.
Victoria tributo a Noemi Rüegg
Kerbaol supo transformar la tristeza en energía competitiva, rindiendo el mejor homenaje posible a su compañera accidentada. La francesa demostró que, más allá de la fuerza en los metros finales, en el ciclismo de élite el factor psicológico es clave para sobreponerse a los duros reveses de la carretera.
Tras cruzar la línea de meta y asimilar la magnitud de su hazaña en tierras gallegas,
Kerbaol compartió sus impresiones sobre lo vivido en esta intensa jornada: "
Ayer estábamos en una nube con el liderato y luego tocamos fondo con la caída. Es un verdadera montaña rusa emocional. Tenía libertad para buscar la etapa, pero nuestro director quería que me concentrara en la general; hemos logrado el triunfo y ahora seguiremos enfocadas en los siguientes retos".