Soudal Quick-Step quiere recuperar en 2026 su trono sobre los adoquines. Para lograrlo, no solo ha fichado a uno de los mejores clasicómanos del mundo, sino que también ha renovado por completo su preparación.
Tras una temporada complicada, marcada por caídas y un rendimiento irregular, el equipo belga ha pulsado el botón de reinicio con su nuevo líder,
Dylan van Baarle, con el objetivo de devolverle al nivel que le llevó a ganar París-Roubaix en 2022.
El grupo de rendimiento del equipo ha pasado el invierno analizando por qué el neerlandés no encontraba sus mejores piernas en los últimos años. Según Michel Geerinck, nuevo preparador de
Van Baarle en Soudal Quick-Step, la estructura estricta y de alta intensidad de su anterior equipo pudo afectar negativamente a su fisiología natural. La solución ha sido volver a muchas horas de entrenamiento a baja intensidad.
“Primero repasamos la historia de Dylan como ciclista”, explicó el técnico en una entrevista a
In de Leiderstrui. “A los corredores de ese calibre, me gusta llamarlos motores V8, les hace falta mucho volumen para rendir súper. En los últimos años, él no tenía la sensación de que eso se trabajara bien. Hemos recuperado ese gran volumen a baja intensidad.”
El objetivo es reconstruir el motor que le convirtió en uno de los rodadores más temidos del pelotón. “Le hemos vuelto a activar la intensidad para poder disputar los finales… Cuando le conté mi planteamiento, Dylan dijo que encaja muy bien con la historia de sus mejores años.”
Este nuevo enfoque también implica una colaboración más estrecha con su compañero, Jasper Stuyven. Pese a vivir ambos en Mónaco desde hace años, apenas entrenaban juntos. Eso cambió en la última pretemporada.
“Sí que los puse conscientemente más en contacto”, admitió el preparador. “Los dos viven en Mónaco, pero en realidad nunca entrenaban juntos. Ahora los veo acercarse el uno al otro. Entonces vas en bici por dos, ¿no?”
Geerinck ve similitudes entre ambos: “Veo muchas similitudes entre Jasper y Dylan… No ser medio escalador, lo dejamos ir. Debía centrarse por completo en el trabajo de clásicas.”
Van Baarle ganó la París-Roubaix 2022, cuando corría en INEOS
Vencer a los extraterrestres
El equipo es realista ante el reto que suponen los dos “extraterrestres”, Mathieu van der Poel y Tadej Pogacar. Sin embargo, creen que un Van Baarle en plenitud ofrece una ventaja táctica. “Van der Poel y Pogacar son atletas extremos, así que necesitas un plan muy bueno para batirlos”, concedió el preparador. “Pero no le des a Van Baarle 20 segundos, porque entonces se ha ido.”
Las pruebas físicas recientes sugieren que está listo para hacer valer esos movimientos. “Físicamente, las pruebas ya han mostrado que ha vuelto a su antiguo nivel top. Es una noticia fantástica para él y de ahí saca confianza.”
Para que llegue fresco a los Monumentos, el equipo ha diseñado un calendario específico. A diferencia de muchos rivales, Van Baarle se saltará las grandes vueltas de una semana en marzo.
“Competir en el Opening Weekend es importante, pero es cierto que hemos acordado con los directores que se irá a Andorra después del Opening Weekend”, confirmó el preparador, señalando que se perderá París-Niza y Tirreno-Adriático. “En mi opinión, eso le da un poco más de descanso de cara a las clásicas flamencas. Esperemos que todo encaje.”