La carrera en carretera de
Romain Bardet terminó el pasado junio en el Critérium du Dauphiné, ahora Tour Auvergne - Rhône-Alpes. Sin embargo, el escalador de 35 años, dos veces en el podio del Tour de Francia, se siente demasiado fresco como para quedarse quieto disfrutando de la retirada. En su lugar, Bardet giró de inmediato hacia el pujante gravel y, de cara a esta temporada, se unió al equipo Factor Racing respaldado por el fabricante de bicicletas.
Que Bardet apenas perdió chispa en el salto de disciplina quedó claro desde el inicio: ya suma dos victorias en pruebas de las World Series en 2025. No obstante, el Campeonato del Mundo de Maastricht no se ajustó a sus mejores sensaciones.
Lejos del resquemor, este “tropiezo” le insufló motivación para entrenar y abrió 2026 con un triunfo dominante en la
RADL GRVL de Australia, donde se midió a los mejores locales y a varias figuras del gravel estadounidense, incluidos los exprofesionales Alexey Vermeulen e Ian Boswell.
Bardet no concedió opción alguna: cruzó meta con casi un minuto sobre el segundo, Cameron Jones (Nueva Zelanda). El ex
Visma Vermeulen completó el podio, otro minuto más atrás.
Encontrar el equilibrio
En una entrevista con el equipo tras firmar por Factor Racing, Bardet dijo que afrontaría el gravel con respeto, “de lo contrario te pasan por encima cada fin de semana”. A la par, confesó que busca redescubrir el placer de montar y competir tras las presiones del WorldTour.
“Quería recuperar el equilibrio”, afirmó. “Monto en bici ante todo por mí, porque me gusta. Estoy muy contento de ponerme un dorsal este año porque me motiva. Tengo muchas ganas de viajar a lugares distintos para explorar y disfrutar de todo lo que aparece cuando vas en bici”.
Romain Bardet ya mostró su habilidad en gravel durante su etapa en carretera en pruebas como Strade Bianche