Después de la inesperada derrota del Visma - Lease a Bike en A través de Flandes, el líder Wout van Aert no tardó en salir al paso de las críticas. Lejos de buscar excusas, el belga asumió toda la responsabilidad por lo ocurrido, reconociendo que había actuado de forma egoísta y que pensó demasiado en sí mismo en los momentos clave de la carrera. Sin embargo, la decisión táctica de apostar por él en la resolución también vino respaldada desde el coche del equipo.
Uno de los que conoce bien a Van Aert es su ex compañero de equipo Nathan Van Hooydonck, quien compartió su punto de vista en el pódcast De Rode Lantaarn. "No estaba tranquilo, porque no sabía lo que Wout había dicho en la radio", explicó, sugiriendo que no todo lo que ocurrió en carrera era evidente desde fuera.
Aun así, Van Hooydonck también esperaba que Van Aert rematase la faena al sprint. “Pero prefieres estar solo, porque entonces estás seguro. Así es como siempre hemos afrontado las carreras. Wout también dijo después que esa es la forma de correr en nuestro equipo. Tiene un impacto en el equipo, pero también en él mismo. Él no es así”.
Van Hooydonck no quiso pasar por alto el peso que ejerce la presión mediática sobre una figura como Van Aert. “Entonces ves lo que la presión de los medios hace a una persona. Wout van Aert también es humano. Y eso te afecta. A veces es bastante difícil ser Wout van Aert, creo”, confesó con sinceridad.
También hizo una reflexión sobre cómo se trata a los ídolos deportivos en Flandes: “En Flandes podemos honrar a nuestros héroes, pero en cuanto las cosas van menos bien, en Flandes también se nos da bien arrasarlos. Eso no siempre es correcto. Criticar es posible, pero a veces también hay que tener en cuenta cómo cae algo así en la persona afectada”.
Van Hooydonck comprendió la decisión tomada por el equipo y el apoyo que se le brindó a Van Aert en el momento decisivo. “Quizá el equipo debería haberse opuesto, pero si tenemos en cuenta por lo que ha pasado en el último año… Los corredores querían que triunfara, pero también el resto del personal. Si yo hubiera estado en el grupo de cabeza, ni siquiera lo habría cuestionado. Es un líder. Hice todo lo que me dijo, porque tenía mucha fe en que ganaría la carrera”.
Lejos de venirse abajo, Van Aert buscó recomponerse al día siguiente de la derrota. El jueves lo comenzó de forma simbólica, con un Flat White y un brownie, en un intento por pasar página y volver a centrarse en lo que viene. “También hay muchas cosas que podemos mejorar como equipo. Cometimos errores en la final, pero también hicimos una carrera fantástica. Hemos dominado la carrera. Sólo lo habíamos hecho una vez este año: en la etapa reina de la París-Niza. A partir del jueves, tenemos que esforzarnos”.