En ciclocross, está más que claro que
Mathieu van der Poel es el mejor corredor de todos los tiempos. No hay nadie como él en la disciplina, ni siquiera un Erik de Vlaeminck al que puede superar ya en Mundiales ganados esta temporada. Si se lleva el arcoíris en Hulst, batirá el récord en solitario con 8 en su palmarés.
Se puede decir que
Mathieu van der Poel vive en un mundo propio. En los últimos 3 años ha ganado todas menos una de las carreras de que ha disputado, pero con el tiempo eso deriva en monotonía. El campeón del mundo podría no estar presente el próximo año en ciclocross si en febrero bate por fin el récord de títulos mundiales, y su padre,
Adrie van der Poel, coincide en que podría ser positivo para él.
Este año no iba a suceder, ya que el neerlandés centró su temporada en el Tour de Francia, pero luego apenas tuvo objetivos para prolongarla. “Mathieu no se saltará el ciclocross este invierno si termina su temporada de carretera pronto. Porque entonces el periodo sin competición y sin presión sería muy largo”, dijo
Adrie van der Poel a
Sporza.
Sin embargo, en otras circunstancias, el neerlandés sí podría hacerlo. “Si Mathieu corriera la Vuelta, seguida de algunas clásicas italianas de otoño, entonces podría ser el momento adecuado para tomarse un invierno libre de ciclocross”, argumenta Adrie.
Lo mismo podría decirse si apuntara al Mundial, aunque la mayoría de los recorridos recientes y futuros favorecen a los escaladores, y batir a un Tadej Pogacar o un Remco Evenepoel en plenitud no es realista para van der Poel.
Al inicio de su campaña admitió que está abierto a esa posibilidad, pero depende mucho de si gana el Mundial este año. Eso le situaría como plusmarquista, sin rivales con opciones evidentes de alcanzarle a corto plazo. Con un pleno de victorias este invierno, hay pocos motivos para pensar que alguien vaya a frenar a van der Poel en la búsqueda de otro maillot arcoíris.
Van der Poel podría saltarse una temporada de ciclocross completa
¿Qué opina Adrie?
“Creo que le vendría bien para la cabeza”, considera el mayor de los van der Poel. Prácticamente no quedaría nada por lograr salvo estirar sus récords. Aunque eso cimentaría aún más su lugar en la historia, no es la prioridad absoluta para van der Poel. Su éxito en carretera, y probar un invierno distinto, quizá pesen más a estas alturas del próximo año.
“No se trata de lo que yo crea correcto, sino de lo que Mathieu crea correcto. Él toma sus propias decisiones. Sería más bonito que Mathieu estuviera allí (la Copa del Mundo de Hoogerheide, organizada por Adrie). Pero cuando le oigo hablar, existe la posibilidad de que no esté, porque Mathieu está bastante dispuesto a saltarse un invierno”.