Un estudio advierte al Tour de Francia: el calor ya roza el umbral de riesgo sanitario

Ciclismo
martes, 24 febrero 2026 en 17:00
jonasvingegaard-tadejpogacar-2
Durante medio siglo, el Tour de Francia ha logrado esquivar por poco los escenarios más críticos de calor extremo. Sin embargo, esa “buena estrella” podría agotarse pronto. Un estudio internacional advierte de que el aumento progresivo de las temperaturas en Europa acabará poniendo a prueba los límites de seguridad de la carrera.
La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, ha sido liderada por el Institut de Recherche pour le Développement (IRD) en el marco del proyecto europeo TipESM, en colaboración con la London School of Hygiene & Tropical Medicine (LSHTM) y el ISGlobal de Barcelona. Los científicos analizaron datos meteorológicos correspondientes a 50 ediciones del Tour, entre 1974 y 2023, para determinar el nivel de riesgo térmico al que estuvieron expuestos los ciclistas.
El diagnóstico es claro: el peligro ha crecido de forma sostenida y se ha intensificado especialmente en la última década, que concentra el mayor número de episodios de calor extremo registrados durante la ronda francesa. Aunque hasta ahora la prueba ha evitado superar el umbral máximo de riesgo sanitario, en varios casos lo ha hecho por cuestión de días —e incluso de décimas de grado—.
“En cierto modo, podemos decir que es una carrera extremadamente afortunada, pero con las olas de calor batiendo récords cada vez más frecuentes, es solo cuestión de tiempo antes de que el Tour se encuentre con un día de estrés térmico extremo que ponga a prueba los protocolos de seguridad existentes”, advirtió Ivana Cvijanovic, investigadora del IRD y autora principal del estudio.
La científica subrayó que algunas ciudades han rozado repetidamente los límites considerados peligrosos. “París, por ejemplo, ha cruzado el umbral de alto riesgo por calor cinco veces en julio, cuatro de ellas desde 2014. Otras ciudades han experimentado muchos días de calor extremo en julio, pero afortunadamente no durante una etapa del Tour”, detalló Cvijanovic.
El análisis identifica zonas especialmente vulnerables. En el suroeste, áreas cercanas a Toulouse (29,7 ºC en 2020), Pau (28,8 ºC en 2019) y Burdeos (30,1 ºC en 2019) han registrado valores preocupantes. También en el sureste, alrededor de Nimes (30 ºC en 2020) y Perpiñán. Más al norte, ciudades como París (28,8 ºC en 2019) y Lyon se aproximan cada vez con mayor frecuencia al umbral de alto riesgo, emergiendo como nuevos “puntos calientes”.
Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, saludándose tras una etapa del Tour de Francia.
Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard son las dos estrellas actuales del Tour de Francia.

El impacto en la alta montaña del Tour de Francia

En contraste, las etapas de alta montaña han mantenido históricamente condiciones más benignas. Puertos emblemáticos como el Col du Tourmalet o el Alpe d'Huez han permanecido dentro de rangos bajos o moderados de riesgo térmico, aunque tampoco son inmunes a la tendencia general.
Para evaluar el impacto del calor, el equipo utilizó el índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature), que combina temperatura, humedad, radiación solar y viento, y lo comparó con el protocolo de la Union Cycliste Internationale, que considera alto riesgo valores superiores a 28 ºC WBGT. Los investigadores concluyen que las mañanas siguen siendo las franjas más seguras, mientras que el estrés térmico elevado puede prolongarse hasta bien entrada la tarde.
Más allá del Tour, el estudio pretende servir de advertencia para el conjunto del deporte estival en Europa. El calor extremo no solo afecta al rendimiento físico, sino que puede suponer un riesgo serio para la salud de los atletas. Si la tendencia climática continúa, los organizadores deberán replantear calendarios, horarios y protocolos médicos para adaptarse a un escenario cada vez más exigente.
aplausos 0visitantes 0
loading

Solo En

Novedades Populares

Últimos Comentarios

Loading