Las exigencias del fútbol de élite dejan poco margen para distracciones. Entrenamientos, reuniones tácticas, preparación de partido y el implacable calendario de la Premier League marcan la semana. Aun así, entre todo ello, Andoni Iraola silencia grupos de WhatsApp para evitar spoilers del pavé. El técnico del AFC Bournemouth sigue el ciclismo profesional de cerca desde hace años.
En The Gruppetto de TNT Sports, ofreció una defensa detallada del pelotón moderno y sostuvo que la generación actual ha redefinido qué significa ser un campeón.
“Creo que estamos en la mejor era para ver ciclismo de la historia”, dijo Iraola en conversación con el comentarista de TNT Sports Rob Hatch. “
Pogacar, Van der Poel, Evenepoel, Van Aert… hay muchísimos ciclistas increíbles que se han salido un poco de lo que antes era el ciclismo”.
“Antes, soy especialista, me centro en mi objetivo y luego descanso tres meses y voy a por el siguiente”, continúa el siete veces internacional con España. “Ahora tenemos corredores muy ambiciosos. Quieren ser competitivos casi toda la temporada. Creo que lo estamos disfrutando”.
Andoni Iraola es un gran fan del ciclismo actual.
Del País Vasco a la Premier League
Nacido en 1982 y criado en el País Vasco, el vínculo de Iraola con el ciclismo es anterior a su propia carrera profesional como futbolista. “Cuando el Tour de France empezó en 1992 en San Sebastián, yo tenía 10 años”, recordó. “Para nosotros, el Tour lo era todo. Y de repente lo teníamos ahí, delante de nuestros ojos”.
“Seguía todas las etapas”, prosigue Iraola. “Especialmente el Tour, y también la
Clásica de San Sebastián. Pero el Tour era lo principal”.
Esa inmersión en la cultura ciclista nunca le ha abandonado. Incluso ahora, en su primera temporada en Inglaterra, sigue encontrando la forma de seguir el deporte. “Es difícil”, admitió. “Pero sobre todo durante la pretemporada, siempre seguimos el Tour. Me encantan las Clásicas. A veces estás a punto de jugar un partido de Premier League y estás mirando el móvil. Intento no ver la etapa para disfrutarla luego. Tengo que apagar todas las notificaciones y silenciar mis grupos de WhatsApp solo para conseguir una hora para ver las Clásicas”.+
El sufrimiento ciclista frente a la recuperación en fútbol
Para alguien que trabaja en la élite del fútbol inglés, Iraola no duda en afirmar que las exigencias físicas del ciclismo superan a las del deporte que entrena.
“En el momento, lo que hacen los ciclistas es más duro”, dijo. “Hacen un esfuerzo increíble durante cinco o seis horas, y luego tienen que repetirlo al día siguiente, y al siguiente, casi sin recuperación. Para un futbolista, eso sería imposible. Podrías hacerlo quizá dos días, pero al tercero todos se lesionarían”.
Es cuidadoso al no restar intensidad al fútbol, señalando su contacto y demandas explosivas, pero la carga acumulada de una vuelta por etapas le deja una impresión particular.
“El fútbol es muy exigente físicamente porque hay contacto, saltos y diferentes demandas musculares”, explicó. “El sufrimiento quizá no sea tan alto como en ciclismo, pero el cuerpo no recupera igual después de jugar al fútbol”.
Táctica, sacrificio y las Clásicas
Más allá de la comparación física, Iraola también percibe paralelismos tácticos claros entre ambos deportes.
“El ciclismo es mucho más táctico de lo que parece”, dijo. “La gente piensa que gana el más rápido, o el mejor escalador, pero hay mucha estrategia. Cómo proteges a tu líder, cómo generas otras opciones en el equipo, cómo todos se sacrifican por el mejor corredor; en esa mentalidad, podemos aprender cosas del ciclismo”.
Esa admiración se extiende al terreno que define la primavera. “El Koppenberg para mí fue increíble”, dijo. “Esas cotas pequeñas son míticas”.
Al preguntarle por el probable ganador del Tour de Flanders, señaló a los corredores que dominan el relato actual. “Con Pogacar, nunca sabes”, dijo. “Si va a por ello, probablemente es el principal favorito. Todos esperan el duelo con
Mathieu van der Poel”.
Landista fiel en una nueva era
Aunque celebra a los gigantes actuales del deporte, las lealtades de Iraola siguen ancladas cerca de casa. “En los últimos años he sido muy fan de Mikel Landa”, admitió. “Pero todos vamos cumpliendo años, y quizá estemos en sus últimos momentos en la élite. Espero que aún tenga una gran etapa en las piernas. Ahora mismo me gustan muchos corredores. Cuando era más joven tenía ídolos. Ahora simplemente disfruto de muchos ciclistas”.
Es una perspectiva moldeada por décadas viendo evolucionar el deporte, desde la cuneta vasca en 1992 hasta el banquillo de un club de la Premier League.
En un entorno futbolístico donde se analizan todas las ganancias marginales, Iraola sigue encontrando inspiración en la mezcla de sacrificio, ambición y valentía todo el año del pelotón. A su juicio, la generación actual ha ido más allá de la especialización y ha hecho el deporte más atractivo que nunca.