El dominio de
Tadej Pogacar en el
Tour de Flandes 2026 no solo dejó una nueva exhibición del esloveno, sino también una sensación clara en su entorno: su rendimiento abre la puerta a soñar en grande
de cara a la París-Roubaix. Así lo analizaron varias voces autorizadas en el
podcast Tour 202.
La tercera victoria del líder del UAE Team Emirates XRG refuerza una tendencia que empieza a parecer inevitable. «No sé qué más puede sorprender cuando alguien consigue la victoria número 111 de su carrera. Todos sabemos, incluso los ciclistas, lo que va a pasar, pero nadie puede evitarlo. Esto es lo que queda y quiero que dure el mayor tiempo posible», explicó Luka Dolar.
En la misma línea, Igor Tominec subrayó que el triunfo entraba dentro de lo previsible: «En Flandes todos sabíamos que Tadej era el gran favorito, y si no hubiera ocurrido algo realmente malo, habría ganado».
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la capacidad de Pogačar fuera de su terreno habitual. «También fue más fuerte que Van der Poel en el tramo llano, así que soy optimista y creo que competirá con él por la victoria en el próximo monumento, París-Roubaix», añadió Tominec.
El análisis lo completa Jure Zrimšek, quien desgranó el momento decisivo:
«Cuando se quedaron solos, Remco estaba justo detrás, a cinco o diez segundos. Mathieu tuvo que colaborar si quería asegurar el segundo puesto. Se quedó atrás de Tadej incluso antes de llegar a la meta, así que creo que sabía unos kilómetros antes que no podría seguirle el ritmo. Colaboró con él para que Evenepoel no lo alcanzara. Era evidente que Tadej empezó a acelerar rápidamente en el Oude Kwaremont y que también fue muy rápido en llano».
Evenepoel, siempre al acecho
El papel de Remco Evenepoel también formó parte del análisis. Zrimšek apuntó a cómo podría haber cambiado el desenlace: «Entonces Tadej no se habría quedado tan rezagado. Todo habría empezado de cero. Todos sabrían cuál era su lugar y correrían en consecuencia».
Además, anticipó un posible escenario para la próxima gran cita: «El próximo fin de semana, si el UAE Emirates XRG empieza a atacar con rapidez, Tadej tendrá muchas posibilidades. El tiempo pinta bien, así que tendremos que atacar con rapidez para cansar a nuestros rivales».
El espectáculo sigue atrayendo masas
Pese a las críticas sobre la previsibilidad de sus victorias, el impacto del esloveno en el público parece indiscutible. «A menudo vemos comentarios que dicen que Tadej Pogačar le quita interés a la carrera. Quienes dicen esto no se fijan en la cantidad de gente que hay en las carreteras», señaló Tominec.
Y añadió: «Por lo que he oído, es posible que incluso haya habido la mayor cantidad de aficionados en la historia del recorrido; incluso cuando ganaban los belgas, no había tantos».
Mohorič responde y mira a Roubaix
Más allá del ganador, el octavo puesto de Matej Mohorič fue otro de los focos de atención. «En la meta, estaba exhausto, pero a la vez feliz; se le notaba en la mirada», describió Dolar tras hablar con él.
Tominec valoró su rendimiento con ambición: «Creo que Mohorič podría haber estado en la mejor forma de su vida esta primavera, pero lamentablemente la competencia es tan intensa que lo relega al octavo puesto en Flandes».
El incidente del paso a nivel, bajo lupa
El caos inicial por el paso a nivel también fue objeto de debate. Zrimšek ofreció una explicación prudente: «Creo que los ciclistas que iban en cabeza vieron las luces intermitentes, mientras que los que iban un poco más atrás quizás estaban hablando con alguien y no prestaban mucha atención. Si todos los que iban delante se hubieran detenido, podría haber habido una caída».
Los analistas coincidieron en restar responsabilidad a los corredores y descartar sanciones relevantes.
Con Flandes ya en el pasado, todas las miradas apuntan al “Infierno del norte”. Y si algo ha quedado claro tras este análisis, es que Pogačar no solo domina en las subidas: ahora también impone respeto en el llano, un detalle que puede marcar la diferencia en Roubaix.
Mathieu van der Poel, Tadej Pogacar y Remco Evenepoel en el podio del Tour de Flandes 2026.