Jasper Philipsen firmó una de las victorias más inesperadas del
Tour de Francia al imponerse en la 17.ª etapa tras 175 kilómetros de carrera frenética, una jornada marcada por los continuos ataques, una velocidad media cercana a los 47 km/h y un desenlace reservado a un grupo muy reducido. El belga ganó y
Johan Bruyneel y Spencer Martin lo analizaron todo en The Move.
El éxito tuvo además un significado especial para el ciclismo belga, que suma ya seis victorias parciales en este Tour y encadena tres jornadas consecutivas levantando los brazos. "La etapa fue súper emocionante. Pensábamos que la fuga se formaría en los primeros 50 kilómetros, pero los grupos se hacían y se deshacían constantemente. No sabíamos hasta el final si la escapada iba a llegar",
resumió Johan Bruyneel.
El exdirector deportivo se mostró especialmente impresionado por el rendimiento de Philipsen en un recorrido muy alejado del perfil habitual para un velocista. "Después de una etapa tan dura, que Philipsen pudiera ganar siendo un esprínter puro... incluso tuvo que cerrar huecos en varios momentos. Hay que quitarse el sombrero. Ha tenido un inicio de Tour complicado, pero nunca dejó de luchar", aseguró.
Bruyneel destacó también el mérito colectivo del Alpecin-Deceuninck, que mantuvo su confianza en el belga pese a las decepciones de las primeras jornadas. "Hay que felicitar al equipo por seguir creyendo en él y, especialmente, a Mathieu van der Poel. Hoy podría haber corrido para ganar él mismo, pero volvió a trabajar para su amigo. Es un gran ejemplo de cómo funciona este equipo", afirmó.
Spencer Martin coincidió en elogiar la actuación táctica del conjunto belga. "Todo acabó encajando. Van der Poel estuvo primero intentando meterse en la fuga y después cambiaron completamente el plan para trabajar por Philipsen. Además, salvó perfectamente el esprint intermedio y luego ganó el final. Fue una actuación impecable del equipo", explicó.
Pedersen paga el esfuerzo
La otra gran historia del día fue la de Mads Pedersen. El danés protagonizó una exhibición ofensiva, enlazando con la escapada y conquistando el esprint intermedio, pero terminó pagando el enorme desgaste en los kilómetros decisivos.
"Pedersen hizo probablemente su carrera más fuerte de todo este Tour", valoró Bruyneel. "Entró en los cortes, enlazó él solo con la fuga cuando parecía imposible y consiguió el esprint intermedio. Pero, precisamente el día que fue uno de los corredores más fuertes, terminó viendo cómo su maillot verde entraba en peligro".
Martin llegó incluso a preguntarse si el líder de la clasificación por puntos había gastado demasiadas fuerzas. Bruyneel, sin embargo, defendió su planteamiento. "Vio una oportunidad y la aprovechó. Pensó que Philipsen estaba sufriendo y no contaba con que pudiera regresar para disputar tanto el esprint intermedio como el final. Hizo lo que tenía que hacer".
El resultado deja la clasificación por puntos completamente abierta. Philipsen ha reducido la diferencia hasta apenas siete puntos y convierte la lucha por el maillot verde en uno de los grandes focos de interés para las etapas finales del Tour.
UAE genera algunas dudas
Más allá del triunfo de Philipsen, la jornada dejó algunas señales de preocupación para UAE Team Emirates. Bruyneel detectó cierta fragilidad en el bloque de Tadej Pogačar, especialmente tras los problemas físicos de Adam Yates y la presencia de Tim Wellens y Florian Vermeersch en grupos retrasados durante algunos momentos de la etapa.
"Hoy UAE me pareció un equipo un poco frágil", señaló. "Adam Yates ya salió enfermo y sufrió muchísimo. Además, Wellens y Vermeersch quedaron cortados en un momento en el que normalmente deberían estar siempre delante".
El belga fue especialmente crítico con la insistencia del conjunto emiratí por pelear la clasificación por equipos. "No pueden convertir eso en un objetivo. Si estás en el Tour para ganar la general, lo único importante es ganar el Tour. La clasificación por equipos debe llegar como consecuencia, no como prioridad".
Martin compartió esa reflexión y fue un paso más allá al analizar la gestión de la ventaja de Pogačar. "A veces parece que están siendo demasiado conservadores. Han dejado pasar oportunidades para ampliar aún más la diferencia y nunca sabes cuándo puedes necesitar ese margen".
Bruyneel coincidió en esa idea. "Siempre que puedas ganar tiempo sin gastar demasiado, debes hacerlo. En el Tour todo es un ejercicio matemático: necesitas acumular ventaja porque nunca sabes lo que puede ocurrir en la última semana".
Isaac del Toro, estrella del ciclismo mundial
Del Toro, en el centro del debate
La actuación de
Isaac del Toro también centró buena parte del análisis. Bruyneel reconoció que el mexicano mostró algunos momentos de debilidad durante la etapa, aunque evitó sacar conclusiones precipitadas.
"Hubo un momento en el que se quedó cortado y tardó en regresar. En la tercera semana del Tour, un corredor que está luchando por el podio normalmente tiene piernas para cerrar ese hueco inmediatamente", explicó.
Martin planteó que la protección constante de Pogačar hacia su joven compañero podría incluso acabar volviéndose en contra del equipo. "Si los rivales perciben que Pogačar no va a atacar para proteger a Del Toro, pueden empezar ellos mismos a moverse", comentó.
Bruyneel compartió esa posibilidad. "Si Remco ve que Pogačar levanta el pie para esperar a Del Toro, intentará acelerar para dejarlo atrás. Eso podría acabar perjudicando precisamente al corredor al que quieren proteger".
Pese a ello, el exdirector deportivo recordó que la excelente relación entre ambos líderes puede explicar parte de esa estrategia. "Desde fuera podemos pensar que debería ir siempre a máxima velocidad, pero ellos tienen una gran relación. Al final, en la última semana del Tour, serán las piernas las que hablen".
Mientras tanto, Philipsen ha devuelto toda la incertidumbre a la lucha por el maillot verde y Bélgica sigue firmando un Tour sobresaliente, con seis victorias de etapa y tres consecutivas para sus corredores.