El noruego
Torstein Traeen llegó a la novena etapa de la
Vuelta a España 2025 mentalizado de que, con toda probabilidad, iba a perder el maillot rojo. En el momento exacto en que Jonas Vingegaard lanzó su poderoso ataque en las rampas de Valdezcaray, fracturando de inmediato el grupo principal de favoritos, Traeen ya había quedado rezagado y afrontaba el ascenso en modo pura supervivencia.
Todo parecía indicar que el liderato de la clasificación general estaba sentenciado. Sin embargo, una sorprendente combinación de resistencia física, un punto de fortuna y una ayuda inesperada procedente, paradójicamente, del propio equipo de su máximo rival, le permitió llegar a meta con lo justo y salvar la prenda más codiciada de la carrera por apenas 37 segundos, justo antes del primer día de descanso.
“Al llegar al final de la subida pensaba sinceramente que no mantendría el maillot rojo, así que estoy muy contento de haber recibido esa ayuda y de haber podido aguantar”,
confesó un aliviado Traeen tras cruzar la meta. “No esperaba que [Jonas Vingegaard] pudiera ser tan explosivo. Cuando atacó lo hizo con una velocidad impresionante, y a partir de ahí todo se redujo a sobrevivir como fuera”.
Mientras el grueso de los candidatos a la general trataba desesperadamente de seguir la rueda de Vingegaard en la parte delantera de la carrera, Traeen se vio descolgado y rodando en un segundo grupo. Fue entonces cuando, para su propia sorpresa, encontró un apoyo inesperado. “En un momento dado, recibí ayuda de dos corredores del Visma”, reveló el noruego con cierta incredulidad. “Parecía un poco como si no quisieran que Jonas se vistiera de rojo todavía”.
Traeen llega líder a la primera jornada de descanso de esta Vuelta 2025
La interpretación de esa maniobra resulta ambigua: pudo tratarse de una decisión táctica perfectamente calculada por parte del Team Visma | Lease a Bike, evitando así la responsabilidad de controlar la carrera desde tan pronto, o tal vez simplemente fue la consecuencia natural de que un par de gregarios marcaran el ritmo sin reparar en quién iba pegado a sus ruedas.
Sea como fuere, el efecto fue el mismo: el ciclista del
Bahrain Victorious consiguió sobrevivir y prolongar al menos un día más su sueño en rojo. Para Traeen, debutante en una Gran Vuelta con aspiraciones de clasificación general, la etapa nueve estaba marcada como una prueba de fuego.
El puerto de Valdezcaray, con sus 13,3 kilómetros de ascensión, no presentaba rampas extremas ni pendientes inhumanas, pero sí la longitud suficiente como para desnudar cualquier debilidad.
Torstein Traeen sigue líder de la Vuelta a España 2025 tras 9 etapas
Mientras en cabeza Vingegaard, João Almeida y Tom Pidcock se disputaban cada segundo, el noruego calculaba con precisión cuánto podía permitirse ceder, consciente de que cada metro que perdía lo acercaba a la pérdida del liderato.
Finalmente, la diferencia en la línea de meta respecto al campeón danés fue lo suficientemente reducida como para mantener vivo su sueño en la clasificación general… aunque por un margen mínimo.
Ahora, Traeen encara el día de descanso con la misión de recuperar energías antes de adentrarse en la temida segunda semana, en la que la alta montaña pondrá su resistencia a prueba de manera mucho más severa.
De momento, y pese al sufrimiento acumulado, el balance no puede ser más positivo. Con una sonrisa que reflejaba alivio, el noruego cerró la jornada con un comentario más ligero: “¡Ahora estoy deseando que llegue la hamburguesa de esta noche!”.