Tadej Pogacar afronta un nuevo desafío en una temporada que ya vuelve a estar marcada por su dominio. Después de conquistar el Tour de Francia, el esloveno ha decidido no bajar el ritmo y estará en la salida de la
Vuelta a España, una decisión que Johan Bruyneel y Spencer Martin analizaron en profundidad en
The Move. Para ambos, el objetivo es evidente: Pogacar quiere completar el particular 'Grand Slam' de las tres grandes vueltas. También si eso puede penalizarle de cara a ganar el
Mundial de Montreal.
Bruyneel considera que la decisión demuestra que el corredor del UAE Team Emirates-XRG tiene entre ceja y ceja convertirse en uno de los pocos ciclistas capaces de ganar las tres grandes vueltas de su carrera. "Muestra que quiere absolutamente tener esas tres grandes vueltas en el bolsillo", explicó el exciclista y exdirector deportivo.
Según Bruyneel, además, Pogacar habría afrontado la última semana del Tour de Francia sin exprimirse al máximo, pensando ya en lo que le esperaba después. El exdirector aseguró haber recibido información de personas cercanas al equipo según la cual Pogacar "nunca fue a tope" durante la última semana del Tour.
"Estaba básicamente intentando ayudar a Del Toro a subir al podio y ya pensando en la Vuelta. Viéndolo ahora, tiene sentido", señaló Bruyneel. Una estrategia que explicaría algunas de las actuaciones del esloveno en el tramo final de la Grande Boucle y que, en su opinión, demuestra hasta qué punto está planificando toda la segunda mitad de la temporada.
Pogacar no necesita llegar al 100% a La Vuelta
Spencer Martin comparte la idea de que Pogacar parte como absoluto favorito en España. De hecho, fue todavía más contundente: considera que no necesita estar en su mejor versión para ganar La
Vuelta a España.
"Pogacar no necesita estar en plena forma para ganar la Vuelta. Va a ganar la Vuelta. Si no hay accidentes o algún acontecimiento desafortunado, Pogacar gana la Vuelta", afirmó Martin.
Bruyneel coincide. El esloveno llega sin haber disputado el Giro de Italia, con una preparación muy selectiva durante la primavera y con la sensación de encontrarse todavía en un gran estado físico. Además, según explicó, quienes conocen de cerca a Pogacar destacan que es un corredor al que simplemente le encanta competir.
Pero hay otro componente: los récords. "Algunos dicen que no persigue récords ni estadísticas. Personalmente, no me lo creo al cien por cien", reconoció Bruyneel. En su opinión, Pogacar está "tachando cosas de la lista", y completar las tres grandes vueltas es claramente una de ellas.
Tadej Pogacar, favorito para ganar La Vuelta
Ocho ciclistas ya lo han conseguido
La victoria en La Vuelta permitiría a Pogacar entrar en un club absolutamente exclusivo. Hasta ahora, únicamente ocho corredores han ganado las tres grandes vueltas a lo largo de su carrera: Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali, Chris Froome y Jonas Vingegaard.
Pogacar podría convertirse en el noveno. Bruyneel, que estuvo al frente de los equipos de Alberto Contador cuando el español conquistó sus primeras grandes vueltas, recordó precisamente aquel logro. Contador ganó el Tour de Francia en 2007 y posteriormente Giro de Italia y Vuelta a España en 2008. "Creo que tiene que hacerlo. No hay mejor momento que el presente", resumió Bruyneel.
El gran peligro: el Mundial
La gran pregunta es si disputar tres semanas de competición en La Vuelta puede terminar perjudicando a Pogacar en su gran objetivo posterior: el Mundial.
Y aquí aparece el principal interrogante. Ganar La Vuelta puede parecer sencillo para un ciclista de su nivel, pero tres semanas de competición, calor, montaña y desgaste no son gratis, incluso para el mejor corredor del mundo.
Bruyneel reconoció que La Vuelta "te desgasta", especialmente teniendo en cuenta las condiciones que puede encontrarse en España. El recorrido de 2026 discurrirá en buena parte por el sur del país, con etapas en zonas como Valencia, Andalucía y Granada, donde las temperaturas pueden ser elevadas a finales de agosto y comienzos de septiembre.
Sin embargo, el propio Bruyneel considera que Pogacar puede plantear La Vuelta de una manera muy diferente a como afrontaría una gran vuelta destinada a luchar por la clasificación general al límite.
La idea sería utilizar la carrera española como entrenamiento competitivo de máxima calidad, sin necesidad de disputar cada día al máximo. "Creo que harán la estrategia de Visma en el Giro: señalar cuatro días en los que van a ir fuerte, ganar la carrera básicamente y planificar el entrenamiento de Pogacar para el Mundial alrededor de la Vuelta", apuntó Spencer Martin. Ese planteamiento permitiría al esloveno ganar La Vuelta sin tener que realizar un esfuerzo constante durante las tres semanas.
¿Puede ganar La Vuelta y después el Mundial?
Aquí está la clave. Bruyneel cree que 2026 es probablemente el mejor momento para que Pogacar intente completar las tres grandes vueltas, precisamente porque el Mundial de este año no exige una preparación tan específica como el que le espera en temporadas posteriores. "Este año probablemente sea el mejor año para hacerlo porque el Mundial necesita menos preparación específica que los próximos Mundiales", explicó.
Pogacar será, naturalmente, uno de los grandes favoritos en la cita mundialista. Pero Bruyneel advierte de que el calendario puede cambiar mucho en el futuro. "Si vuelve a ir al Tour, que probablemente querrá hacerlo, diría que sería mejor no hacer la Vuelta y realizar una preparación específica para el Mundial", señaló.
Es decir, La Vuelta de 2026 podría ser la excepción y no la norma. Pogacar tiene ahora una oportunidad que quizá no vuelva a presentarse con tanta facilidad: llega al final del Tour en plena forma, no ha disputado el Giro y puede utilizar la Vuelta como una extensión de su preparación antes del Mundial.
La Vuelta, una carrera por el segundo puesto
La conclusión de Martin y Bruyneel fue prácticamente unánime: Pogacar es el gran favorito y la verdadera batalla estará detrás. Bruyneel colocó a Felix Gall como principal candidato al segundo puesto, mientras que Martin también valoró las opciones de Oscar Onley, especialmente por su frescura y motivación.
Pero ambos coincidieron en una idea: mientras el resto de favoritos lucharán por el podio, Pogacar puede estar disputando una carrera completamente diferente. "Estamos recolocando las sillas en el Titanic. Estos corredores van a luchar por el segundo puesto", bromeó Martin.
La frase resume perfectamente el escenario. Si Pogacar evita las caídas y los problemas mecánicos, su superioridad parece demasiado grande como para que nadie pueda discutirle el triunfo.
Pogacar quiere escribir otro capítulo de la historia
El esloveno tiene ante sí una oportunidad histórica. Ganar La Vuelta le permitiría completar el trío de grandes vueltas y convertirse en el segundo corredor que lo consigue en 2026, después de Jonas Vingegaard. Y todo ello con el Mundial esperando apenas unas semanas después.
El gran debate no es, por tanto, si Pogacar puede ganar La Vuelta. Bruyneel y Martin parecen tenerlo claro: salvo accidente, debería hacerlo. La verdadera incógnita es otra: ¿cuánto le costará ganar La Vuelta cuando llegue el momento de luchar por el arcoíris? Pogacar parece convencido de que puede tenerlo todo. La Vuelta, el Mundial y después Il Lombardia. Su temporada todavía no ha terminado. Y precisamente esa ambición puede convertir el final de 2026 en otro capítulo histórico de su carrera.