Paul Seixas puede poner su nombre en los libros de historia del ciclismo si consigue conquistar el
Mundial de Montréal 2026. El francés llega a la gran cita del próximo 27 de septiembre convertido ya en una de las grandes superestrellas del pelotón pese a su corta edad, pero una victoria en Canadá le permitiría conseguir algo todavía más especial: convertirse en el campeón del mundo más joven de la historia.
Seixas tiene ante sí un récord que permanece intacto desde hace más de 90 años. El belga
Karel Kaers se proclamó campeón del mundo en 1934 con 20 años y 76 días, estableciendo una marca que ningún otro corredor ha conseguido superar desde entonces. Ni siquiera las generaciones de grandes talentos que han irrumpido en el ciclismo durante las últimas décadas han sido capaces de rebajar ese registro.
Ahora, Paul Seixas está a las puertas de conseguirlo. El
Mundial de Montréal se disputará el 27 de septiembre y Seixas llegará a esa fecha con solamente 20 años y 3 días.
Es decir, si consigue imponerse en la prueba en ruta, se convertiría automáticamente en el campeón del mundo más joven de todos los tiempos, superando por 73 días el registro establecido por
Kaers hace más de nueve décadas.
Paul Seixas fue segundo en el GP de Montréal
La magnitud del posible récord ayuda a comprender todavía mejor lo que está haciendo el francés durante esta temporada. No sería simplemente convertirse en campeón del mundo a una edad extraordinariamente temprana. Seixas tendría que borrar de los libros una marca que ha sobrevivido desde 1934, cuando Kaers consiguió el maillot arcoíris con apenas 20 años.
Y lo haría en una temporada en la que ya ha demostrado que está preparado para competir contra los mejores corredores del planeta.
Paul Seixas, una superestrella con solo 20 años
El 2026 de Seixas ha sido extraordinario. El francés ha conseguido la victoria en la clasificación general de la Itzulia, acompañada además por tres triunfos de etapa. A ese resultado hay que añadir victorias en la Flecha Valona, la Faun-Ardèche Classic y una etapa de la Volta ao Algarve.
Pero sus mejores resultados no se limitan a sus victorias. Seixas también terminó segundo en Strade Bianche y en Lieja-Bastoña-Lieja, dos de las grandes clásicas del calendario, y fue cuarto en la clasificación general del Tour de Francia en su primera participación en la carrera.
Todo ello adquiere todavía más valor teniendo en cuenta que su preparación para la ronda francesa se vio condicionada por una dura caída en el Tour Auvergne Rhône-Alpes, carrera que tuvo que abandonar. Lejos de impedirle competir al máximo nivel, aquella situación no evitó que posteriormente terminara cuarto en París.
Con estos resultados, Seixas se ha instalado definitivamente entre los grandes nombres del pelotón pese a encontrarse todavía en una etapa muy temprana de su carrera profesional.
Llega al Mundial después de subir al podio de Montréal
Además, el francés tendrá una referencia muy reciente para afrontar el Campeonato del Mundo. Seixas ya ha competido en el GP de Montréal, disputado sobre el mismo recorrido que tendrá el Mundial, aunque con una distancia algo inferior.
El resultado fue una segunda posición. Solo Isaac del Toro consiguió superarle, después de imponerse a Seixas en el esprint final. El mexicano se presenta así como uno de los principales rivales del francés para la lucha por el maillot arcoíris, aunque la carrera mundialista planteará un desafío todavía mayor por su distancia.
Seixas, por tanto, ya sabe que tiene piernas para competir por la victoria en este trazado. Ahora tendrá que repetir ese rendimiento en una carrera mucho más larga y, sobre todo, superar a un pelotón repleto de estrellas.
La pelea por el Mundial de Montréal no será sencilla. Además de Isaac del Toro, Seixas tendrá enfrente a algunos de los corredores más importantes del ciclismo internacional. Remco Evenepoel, Mathieu van der Poel, Wout van Aert, Tom Pidcock, Juan Ayuso y Enric Mas aparecen entre los grandes nombres llamados a luchar por el oro.
El recorrido, ya conocido por el GP de Montréal, favorece a corredores capaces de superar las dificultades del trazado y mantener un nivel de explosividad suficiente para resolver una carrera de este tipo. Seixas ya ha demostrado que puede hacerlo y su segundo puesto en la prueba canadiense supone una de las mejores referencias posibles antes de la gran cita.
Pero el premio que tiene delante va mucho más allá de una medalla. Si Paul Seixas consigue ganar el 27 de septiembre, se convertirá en el campeón del mundo más joven de la historia. Con 20 años y 3 días, dejará atrás un récord que Karel Kaers estableció en 1934 y que ha resistido durante más de nueve décadas.
Después de una temporada en la que ya ha ganado la Itzulia, la Flecha Valona y otras carreras importantes, además de terminar segundo en Strade Bianche y Lieja y cuarto en su primer Tour de Francia, Seixas tiene ahora la oportunidad de poner el broche más extraordinario posible a su explosión como superestrella del ciclismo.