El
Tour de Francia no concede respiros. Cada jornada es una batalla táctica, física y mental en la que las oportunidades aparecen y desaparecen en cuestión de segundos. En ese escenario se mueve
Raúl García Pierna, uno de los hombres más activos del
Movistar Team en esta edición y una de las grandes esperanzas españolas para romper la larga sequía de victorias de etapa del conjunto telefónico.
A sus 25 años, el madrileño afronta su tercer Tour con una serenidad impropia de su edad. Ya conoce los códigos de la carrera más grande del mundo y asegura que la experiencia le ha permitido gestionar mucho mejor la tensión. "Sé lo que me voy a encontrar y cómo es la carrera. Eso ayuda mucho", explica
en una entrevista concedida a Marca.
La primera semana no ha sido sencilla para el Movistar Team. La enfermedad de Cian Uijtdebroeks dejó al equipo sin su líder para la clasificación general y cambió por completo el planteamiento de la carrera. Sin embargo, García Pierna no esconde que la nueva situación abre la puerta a una mayor libertad ofensiva.
"Eliges las etapas que crees que te pueden convenir y luego lo intentas. El problema es que las etapas en las que piensas que puede llegar la fuga también las ve todo el pelotón", reflexiona. En el Tour, encontrar el día adecuado es casi tan importante como tener las piernas necesarias.
El madrileño tampoco se engaña sobre la dificultad de levantar los brazos en esta edición. El nivel de la carrera es altísimo y cada vez son más los corredores que, descartados para la general, pasan a centrarse en la caza de etapas.
"Está muy difícil ganar en este Tour"
"Está muy difícil ganar en este Tour. Para llevarte una etapa tienes que ser un superclase", admite. Nombres como Richard Carapaz o Thymen Arensman, ya sin opciones en la clasificación general, se han convertido en rivales directos de los cazadores de etapas, elevando aún más la exigencia.
Pese a ello, García Pierna mantiene intacta la ambición. No siente la presión de quienes le señalan, junto a Pablo Castrillo o Javier Romo, como las principales bazas españolas para lograr una victoria de etapa. "Si quiero ganar una etapa es por mí, no porque lo diga nadie más", asegura. Más que una carga, considera que las expectativas pueden ser incluso un estímulo: "Si la gente lo dice es porque te ve bien".
Raúl García Pierna, en el Tour de Francia
El corredor madrileño también ha aprendido a relativizar la exposición mediática y las críticas, algo especialmente intenso desde su llegada al Movistar Team. "Cuando ganas no eres tan bueno como dicen y, cuando pierdes, tampoco eres tan malo", afirma.
En un Tour marcado por la superioridad de Tadej Pogacar, a quien ve con la carrera "bastante sentenciada" salvo una catástrofe, García Pierna mantiene los pies en el suelo. Su receta es sencilla: pasar página rápido.
"Cuando pasa una etapa, ya pienso en la siguiente, no en la de ayer". Porque en el Tour no hay tiempo para lamentarse. Siempre existe otra oportunidad. Y mientras queden kilómetros por delante, Raúl García Pierna seguirá buscándola.