Durante más de una década,
Tiesj Benoot ha medido sus temporadas en adoquines, muros y sterrato. Este año, por primera vez en su carrera profesional, la Primavera se disputará sin él.
Benoot ha sido operado de una hernia discal lumbar después de que el dolor de espalda trastocara su preparación invernal.
Su equipo confirmó que, tras la consulta médica, el problema requería intervención quirúrgica, poniendo fin de forma abrupta a su campaña de Clásicas 2026 antes incluso de empezar.
Jacky Maillot, director del departamento médico del
Decathlon CMA CGM Team, declaró: “Tiesj Benoot fue operado con éxito esta semana de una hernia discal lumbar. Ahora inicia su fase de recuperación; su regreso a la competición dependerá de su evolución.”
Para Benoot, el impacto emocional es evidente. “Para mí, es una verdadera decepción perderme las clásicas por primera vez en mi carrera. Seré el mayor seguidor de mis compañeros delante de la televisión. Estoy muy motivado para volver a un nivel más alto que nunca. Muchas gracias al equipo por la confianza en estos momentos difíciles.”
Una Primavera integrada en su identidad
No es una actualización médica más. Para Benoot, las Clásicas no son solo una parte del calendario, son la columna vertebral de su carrera.
Su momento definitorio sigue siendo la victoria en Strade Bianche 2018, cuando domó condiciones brutales para un triunfo que marcó su trayectoria sobre la grava toscana. Desde entonces, ha sido una presencia constante en las grandes carreras de un día, entrando repetidamente en los tramos decisivos del Tour de Flandes y la Amstel Gold Race.
El perfil de Benoot siempre ha sido más el de un motor resistente a la fatiga que el de un atacante explosivo puro. Sobrevive a selección tras selección, se coloca con precisión en los muros adoquinados y resiste 250 kilómetros de desgaste. En una era definida por las aceleraciones generacionales de corredores como Pogacar y van der Poel,
la fortaleza de Benoot ha sido la durabilidad y la inteligencia táctica.
Perder todo el bloque de Primavera, por tanto, es algo más que días de competición perdidos. Interrumpe una racha de consistencia que lo ha definido como uno de los clásicos más fiables del pelotón.
Benoot ha sido durante años un fijo de la temporada de Clásicas de Primavera
Qué implica la lesión
Una hernia discal lumbar es especialmente relevante para un ciclista construido en torno a posiciones agresivas y prolongadas sobre la bici y esfuerzos de alto par en adoquines. La cirugía indica que el problema no podía manejarse de forma conservadora. Aunque la intervención se describió como exitosa, los plazos de recuperación en la columna dependen más de la evolución que de fechas fijas.
A los 31 años, Benoot está en una franja en la que muchos especialistas en Clásicas combinan resiliencia física con máxima inteligencia de carrera. La experiencia en colocación, timing y gestión de energías suele ser decisiva en Primavera. Perder una campaña completa a esta altura es un contratiempo competitivo importante, aunque no necesariamente definitorio para su carrera.
Para Decathlon, el impacto es inmediato. Se esperaba que Benoot fuese pilar de su estrategia en un día, aportando liderazgo y profundidad en finales selectivos. Su ausencia reconfigura las opciones tácticas en las carreras adoquinadas y de las Ardenas.
Mirando más allá de 2026
El comunicado de Benoot sugiere que su foco ya está puesto en el regreso y no en el lamento. La ambición de volver “a un nivel más alto que nunca” refleja la mentalidad que lo ha mantenido vigente año tras año en las carreras más exigentes del calendario.
La Primavera 2026 se disputará sin uno de sus protagonistas más constantes. Pero si algo demuestra la carrera de Benoot, es que la resiliencia y la paciencia forman parte de su ADN tanto como la potencia y la resistencia.
Para un corredor definido por las Clásicas, este es un paréntesis inusual. El próximo capítulo dependerá no de los adoquines o la grava, sino de la recuperación y el momento.