Tras pasar parte de la semana pasada en los Juegos de Invierno de Milán como apoyo a los deportistas eslovenos,
Primoz Roglic ha vuelto a las exigencias de su propia campaña de 2026 que tendrá como gran objetivo su quinta
Vuelta a España.
Roglic confirmó en Instagram que ya está en Tenerife, compartiendo imágenes del Teide mientras inicia un bloque de altura previo a la nueva temporada. La publicación fue escueta, pero el lugar habla por sí solo. Para los aficionados, el Teide rara vez significa algo casual.
Altitud con propósito
El Teide es desde hace tiempo una de las bases de altura preferidas del pelotón. Los ciclistas acuden cuando los objetivos a largo plazo están claros y la preparación debe ser milimétrica.
Para Roglic, 2026 se articula en torno a un objetivo definido: la Vuelta a España. Cuatro veces vencedor final, afronta el año con la opción de perseguir un quinto título récord. Solo esa búsqueda justifica un compromiso temprano con la altitud.
Primoz Roglic, estrella del equipo Red Bull
La evolución de la estructura en
Red Bull - BORA - hansgrohe también ha influido en el diseño de su temporada. Con dinámicas de liderazgo distintas alrededor del Tour de France, el programa de Roglic parece más selectivo. Una campaña centrada en la Vuelta premia la paciencia y la resistencia más que los picos tempranos. El Teide en febrero encaja a la perfección en ese plan.
Hincha en Milán, aspirante en Tenerife
La presencia de Roglic en Milán la semana pasada hunde sus raíces en un recorrido deportivo singular. Ex saltador de esquí y campeón olímpico en ciclismo, asistió a los Juegos de Invierno como aficionado, arropando a los atletas de Eslovenia y reencontrándose con el entorno que marcó sus inicios.
Pero ese capítulo fue breve.
El paso a Tenerife marca el regreso a la rutina. Los bloques de altura no van de focos ni de actos protocolarios. Van de acumular, de ser constante y de exprimir ganancias marginales que afloran meses después, bajo el calor de las carreras de finales de verano.
De la Casa de Eslovenia en Cortina a las laderas volcánicas del Teide, el cambio es nítido. La visita olímpica fue apoyo a la nación. La concentración en Tenerife es ambición personal.
Para quienes siguen la trayectoria de Roglic en 2026, este es el primer indicio tangible de que el largo camino hacia otro asalto a la Vuelta ya está en marcha. Veremos qué ocurre de aquí a final de año.