Jai Hindley volverá al podio de una carrera de tres semanas en el
Giro de Italia 2026 tras sobrevivir al último examen de montaña en Piancavallo y defender la tercera plaza general por detrás de Jonas Vingegaard y Felix Gall.
El corredor de
Red Bull - BORA - hansgrohe fue
tercero en la penúltima etapa, cruzando la meta en el mismo tiempo que Gall y Derek Gee, a 1:15 de otro triunfo dominante de Vingegaard. Con solo la etapa final del domingo en Roma por disputarse, Hindley es tercero en la general, a 6:25 de la maglia rosa y con 37 segundos de margen sobre Thymen Arensman.
Para Hindley, el resultado tiene un peso evidente. El australiano ganó el Giro en 2022, pero no había vuelto a un podio de Gran Vuelta desde entonces. Tras rozarlo en la Vuelta a España del año pasado, su rendimiento en la última semana en Italia lo devuelve al primer plano entre los especialistas de tres semanas.
“Es súper bonito”,
dijo Hindley a Cycling Pro Net tras la Etapa 20. “Queda un día, pero sienta realmente bien.”
Hindley supera el último test
La ascensión final a Piancavallo reabrió por momentos la lucha por el podio. Vingegaard atacó a unos 11 kilómetros de meta y soltó enseguida a Gall, mientras que Geeaceleró por detrás para intentar presionar a Arensman y al top cinco.
Hindley se pegó al canadiense en lugar de jugarse todo a la carta de cazar a Gall en solitario. Ese movimiento le ayudó a blindar la tercera plaza y, cuando el grupo perseguidor se reagrupó detrás de Vingegaard, el orden principal de la general no cambió.
El esfuerzo llegó tras una durísima jornada de alta montaña, con Hindley admitiendo que el fin de semana final pasó factura en todo el pelotón. “Fue un día súper duro”, afirmó. “Estaba bastante cansado después de ayer, siendo sincero, y creo que no era el único. Había muchos chicos tocados ahí fuera.”
Hindley había arrancado la jornada a 1:01 de Gall, con la segunda plaza aún teóricamente a tiro. El australiano no escondió que pensó en intentar descolgar al corredor de Decathlon CMA CGM Team, pero las piernas no le dieron la oportunidad. “Sí, lo tenía en la cabeza”, dijo Hindley sobre la posibilidad de dejar a Gall. “Pero las piernas contaron otra historia, digamos.”
“Las Grandes Vueltas son la cumbre del ciclismo”
El podio de Hindley es un gran resultado tras un periodo más discreto en Grandes Vueltas, a la luz del listón que dejó con su victoria en el Giro 2022. Seguía siendo un corredor peligroso para la general, pero esta carrera le devuelve un balance completo de tres semanas acorde a ese estatus.
“Hacía tiempo que no lograba un resultado en una Gran Vuelta, y volver a pelear por el podio es realmente bonito, especialmente después de quedarme cerca en la Vuelta el año pasado”, señaló.
La importancia quedó clara en cómo describió la carrera. Para él, las Grandes Vueltas siguen siendo la vara de medir. “Para mí, las Grandes Vueltas son la cumbre del ciclismo, y ser competitivo en ellas es para lo que monto en bici”, dijo.
Aún queda una etapa por completar, y Hindley fue prudente al no dar por sellado el podio antes de Roma. Pero, con la última etapa de montaña ya detrás, lo más difícil parece hecho. “Sí, eso espero”, respondió cuando le preguntaron si el trabajo estaba hecho. “Estoy bastante cansado.”
Vingegaard ha corrido en otra liga al frente de este Giro, y Gall ha emergido como su rival más cercano. El premio de Hindley es distinto, pero de calado: regresar al podio de una Gran Vuelta, cuatro años después de vestirse de rosa, y la prueba de que sus piernas para la general vuelven a estar donde deben.