La decisión de
Simon Yates de poner fin a su carrera profesional con efecto inmediato cierra una historia y abre otra. Team
Visma - Lease a Bike confirmó la retirada del británico en un comunicado el 7 de enero de 2026, describiéndola como el cierre de una última temporada que le dio tanto una victoria en el Giro de Italia como un triunfo de etapa en el Tour de Francia.
El analista danés Emil Axelgaard cree que la forma y el momento de la decisión tienen consecuencias inseparables de la propia elección.
“Su decisión coloca a Visma en una posición muy incómoda”,
escribe Axelgaard en su columna en TV2. “Ya afrontaban la próxima temporada con una plantilla debilitada y, en los últimos años, de hecho ha sido Yates su único refuerzo externo verdaderamente significativo.”
El problema del timing
Las últimas apariciones públicas de Yates como corredor de Visma se produjeron en diciembre, durante las actividades invernales del equipo. “Participó en la concentración de diciembre, y el equipo publicó fotos suyas cuando presentaron su nuevo maillot”, señaló Axelgaard. “En otras palabras, debe de ser una decisión tomada entre Navidad y Año Nuevo.”
Axelgaard también aludió a informaciones que apuntaban a que la idea de parar existía mucho antes del anuncio oficial. “Aparentemente ya hubo rumores sobre su retirada durante 2025, y si eso es cierto, entonces son pensamientos que llevaba tiempo madurando”, dijo.
Para él, el problema no es el derecho a retirarse, sino el escaso margen que queda al equipo para reaccionar. “A la luz de eso, se puede esperar y exigir razonablemente que tome la decisión con la suficiente antelación para que el equipo tenga tiempo de reaccionar”, afirmó Axelgaard. “Esta decisión tan tardía les deja sin ninguna opción.”
Simon Yates sorprendió al mundo del ciclismo con su decisión de retirarse
Axelgaard volvió una y otra vez a la cuestión de si todo lo que hay detrás de la decisión se ha hecho público. “No puedo evitar preguntarme si hay otros motivos, no contados, detrás de esto”, dijo. “Eso es, por supuesto, pura especulación.”
Subrayó que desconoce lo sucedido a puerta cerrada. “Por supuesto, no conocemos los detalles ni lo que ha pasado entre bambalinas”, señaló, “pero en cualquier caso es una decisión que ha llegado de forma repentina.”
Esa inmediatez condiciona su juicio sobre cómo puede ver la situación el equipo. “Por eso la dirección también tiene motivos para estar descontenta con la decisión de Yates”, apuntó Axelgaard.
Posibles factores de fondo
Axelgaard mencionó un elemento posible que pudo influir en Yates, aunque recalcó que estaba especulando. “Quizá no estaba satisfecho con el calendario de carreras que se perfiló para él y se debatió en la concentración de diciembre”, dijo. “Probablemente implicaba que debía actuar como gregario de Jonas Vingegaard y, luego, tal vez tener su propia oportunidad en la Vuelta a España.”
Ni siquiera eso, a su juicio, explicaría el momento. “No es realmente una excusa válida, porque conocía las condiciones cuando cambió de equipo y dejó una escuadra en la que era la gran figura”, señaló Axelgaard. “Incluso tiene un hermano gemelo que podría contarle lo que es ser un gregario de lujo en un gran equipo… No puede haber sido una gran sorpresa.”
Yates deja el deporte tras una última temporada que incluyó ganar el Giro de Italia y una etapa en el Tour de Francia. Para él, es el final de una larga carrera en sus propios términos. Axelgaard, sin embargo, observa el mismo momento desde la óptica del equipo.
“Ahora mismo es imposible tapar ese hueco, incluso si tienen el dinero, porque no hay corredores de esa categoría disponibles en el mercado”, dijo. Y por eso, en su opinión, el timing importa tanto como la decisión en sí.