La retirada de
Simon Yates del ciclismo profesional sigue generando lecturas y reflexiones profundas dentro del panorama ciclista. Tras el impacto inicial del anuncio, una de las voces más autorizadas en analizar la decisión ha sido la de
Javier Ares, veterano periodista español especializado en ciclismo, que
dedicó buena parte de su espacio en YouTube a desgranar el contexto, las posibles causas y las consecuencias de la marcha del corredor británico. Sus palabras, pausadas y extensas, sirven para entender no solo el caso concreto de Yates, sino también el momento actual del ciclismo profesional.
Ares comenzó su intervención contextualizando el regreso paulatino del ciclismo tras el parón navideño, explicando que incluso para quienes viven pegados a la actualidad del pelotón es necesario “conciliar con la familia y alejarse, también higiénicamente, durante unos días, un par de semanitas del mundo del ciclismo”. En ese escenario de transición entre temporadas, cuando lo habitual son balances, premios y previsiones, irrumpió una noticia que alteró cualquier planificación previa. “Lo ha hecho con una noticia verdaderamente sorprendente”, señaló, refiriéndose al comunicado firmado por
Simon Yates anunciando su retirada “sin comenzar siquiera la temporada”.
Para
Javier Ares, la sorpresa fue mayúscula por varios motivos. No solo por la edad del ciclista, 33 años, sino por su estado de forma reciente y por los éxitos logrados apenas unos meses antes. “Ha sido una sorpresa enorme para todo el mundo, no ya solo porque era un ciclista que viene de ganar el Giro de Italia el año pasado, de evidenciar un nivel notable”, explicó, recordando también
su victoria de etapa en el Tour de Francia en Mont-Douai. Sin embargo, el periodista insistió en que lo más llamativo no era únicamente el qué, sino el cómo y el cuándo.
Al analizar el comunicado del propio Yates, Ares destacó que el británico hablaba de haber llegado al momento preciso para abandonar el ciclismo, priorizando la familia y otros aspectos de la vida. “Algo que podría resultar perfectamente aceptable en un corredor de 33 años”, apuntó, aunque matizó que no es habitual “no digo ya solo por la edad, sino por el estado de forma en el que se encuentra”. A partir de ahí, el periodista introdujo un elemento clave: la inevitabilidad de las conjeturas. La retirada se producía cuando el equipo ya estaba concentrado en la Comunidad Valenciana y a solo unos días de anunciar el calendario oficial de la temporada.
Ese detalle temporal es, para Ares, uno de los grandes focos de debate. Recordó que el equipo ya había presentado su indumentaria, que los planes para Jonas Vingegaard —incluido el doblete Giro-Tour— estaban prácticamente definidos, y que todo apuntaba a una temporada estructurada. “Pues surge una noticia que no es el momento, ni el sitio, ni el instante más esperado”, resumió. En ese contexto, planteó la posibilidad de una carga emocional asociada al inicio de una nueva temporada, al regreso a las concentraciones y al alejamiento de la familia, especialmente tras el descanso navideño.
Javier Ares no descartó que la decisión fuera fruto de un proceso largo de reflexión, como el propio Yates indicaba. Sin embargo, puso sobre la mesa una contradicción evidente: “Si la has tenido largamente meditada, lo lógico y lo normal es que lo hicieras a final de temporada o poco antes de comenzar esta, pero no con el equipo ya concentrado”. Esa observación no busca cuestionar la legitimidad de la decisión, sino subrayar por qué resulta tan desconcertante para el entorno ciclista y para los aficionados.
Simon Yates ganó el Giro d'Italia de forma dramática en 2025. @Sirotti
Significado deportivo de su adiós
Más allá del momento elegido, Ares centró buena parte de su análisis en el significado deportivo de la retirada. “Las consecuencias de la pérdida de
Simon Yates significa el adiós a un grande que, además, se marcha en un momento de auge”, afirmó. En un ciclismo donde muchos corredores alargan su trayectoria más allá de sus grandes éxitos, Yates opta por un camino distinto. Según el periodista, lo habitual es “sacarle el jugo y la rentabilidad a esa carrera deportiva, en lo económico”, algo que consideró perfectamente comprensible y humano.
El repaso a la trayectoria del británico fue exhaustivo. Ares recordó la Vuelta a España de 2018, donde
Yates se impuso a Enric Mas y
Miguel Ángel López, marcando su primer gran triunfo en una gran vuelta. A partir de ahí, enumeró una serie de victorias parciales y generales que consolidaron su figura: triunfos de etapa en el Tour de Francia, seis etapas en el Giro de Italia, y el simbolismo de la victoria en el Colle delle Finestre, escenario de uno de los episodios más duros de su carrera años atrás. “Un escalador de tronío, un escalador muy espectacular”, lo definió, destacando su capacidad para brillar en las grandes llegadas en cuesta.
En ese sentido, Ares concluyó que, desde un punto de vista estrictamente deportivo, la retirada es comprensible. “Ya he ganado el Giro, he ganado la Vuelta, no puedo aspirar a mucho más, lo dejamos aquí, paz y después gloria”, sintetizó como posible razonamiento del propio corredor. Sin embargo, el análisis no se quedó ahí. El periodista recordó que Yates tenía contrato en vigor con su actual equipo y que su papel iba más allá del lucimiento personal.
La marcha del británico deja, según Ares, un vacío muy notable en la estructura del equipo, especialmente de cara a los grandes objetivos de Jonas Vingegaard. “Simon Yates era un baluarte principalísimo para que Vingegaard pudiese intentar aspirar a conseguir dominar a Tadej Pogacar en el próximo Tour de Francia”, afirmó con rotundidad. La retirada se suma a otras salidas recientes y obliga a replantear el equilibrio interno de la formación, sin margen real para acudir al mercado en busca de un sustituto de garantías.
Ares también se detuvo en las consecuencias más amplias de esta decisión, señalando que, aunque la retirada de Yates no va a provocar un terremoto en el ciclismo, sí invita a una reflexión profunda. “Todo es efímero”, señaló, destacando la exigencia descomunal que impone el ciclismo moderno. Una vida “espartana”, de entrega total, que no todos están dispuestos a prolongar cuando sienten que ya han cumplido sus objetivos.
Podium del Giro de Italia 2025: Yates, Carapaz, Del Toro
¿Sin necesidad de seguir?
En el tramo final de su análisis, el periodista apuntó que casos como el de Yates pueden marcar tendencia o, al menos, servir de espejo para otros corredores. “Es muy probable que haya corredores de este tipo, que ya lo han hecho casi todo, que tienen 33 años, que no tienen necesidad de alargar más su carrera”, explicó, subrayando que no todos priorizan el beneficio económico o la mera continuidad profesional.
La retirada de
Simon Yates, en palabras de
Javier Ares, llega “antes de lo que era previsible” y deja una sensación de reflexión obligada sobre el ciclismo actual. No solo se va un corredor con un palmarés notable y una carrera llena de momentos memorables, sino que se abre un debate sobre la duración de las trayectorias deportivas, el peso del sacrificio personal y la exigencia constante del alto nivel. Un debate que, como quedó claro en el análisis del periodista, va mucho más allá de un nombre propio y alcanza al conjunto del pelotón profesional.