Este viernes,
Tom Pidcock debuta por fin en la temporada 2026. El corredor británico inicia su curso en la
Vuelta a Murcia, donde liderará al
Pinarello-Q36.5. Para el
podio de la Vuelta a España 2025, esta campaña se presenta crucial para su carrera profesional.
Tom Pidcock ha corrido el
Tour de Francia en tres ocasiones, la más reciente en 2024, cuando surgió un conflicto interno con INEOS Grenadiers y, sin alcanzar su mejor forma, abandonó prematuramente. Es una carrera que no le trae demasiados buenos recuerdos, pero confía en volver al nivel que mostró cuando ganó en Alpe d’Huez en 2022.
“Fichar por este equipo fue algo enorme para mí. Físicamente, tengo lo que tengo. Eso no cambia, pero cómo lo sacas de ti mismo –el nuevo nivel de motivación, el nuevo nivel de confianza en la gente que me rodea, y también la confianza que ellos tienen en mí– es realmente poderoso”, dijo Pidcock a
The Observer. Desde que dejó INEOS, el británico ha recuperado su mejor motivación y forma.
2025 fue quizá el mejor año de su carrera en ruta, con podios en Strade Bianche, Flecha Valona y Giro dell’Emilia; varias victorias a lo largo de la temporada, también en vueltas por etapas; y su primer podio en una Gran Vuelta en la Vuelta a España, donde por fin demostró ser capaz de sostener tres semanas, terminando arriba pese al apoyo muy modesto del Pinarello-Q36.5 Pro Cycling Team.
Tom Pidcock quiere volver a por todas en el Tour de Francia 2026
Sus resultados fueron el motor del empuje en puntos UCI del equipo, que ha permitido al conjunto suizo asegurarse invitaciones para todas las carreras World Tour este año. El Tour de France figura en el calendario y es un gran objetivo para el británico.
“Necesito volver a encontrar esa ilusión por el Tour. Hay muchísima presión y expectativas externas, pero también internas, desde los equipos. En el nuestro, creo que será diferente. Mi objetivo principal es ir, divertirme y disfrutar, y creo que eso traerá el éxito”, describe. “Obviamente, vamos a tener que entrenar a muerte”.
Sin techo fijado para lo que Pidcock puede conseguir
Pidcock, claro, tiene un pasado irregular con el Tour. Ganó en 2022 con libertad de movimientos; en 2023 intentó la general sin éxito; y en 2024 quiso compaginar rol libre y liderazgo para la general, pero se lo negaron. Aunque el equipo británico perdió capacidad de pelear por los primeros puestos, Pidcock no recibió respaldo pese a su ambición. Su preparación, a menudo combinando BTT y carretera, también fue vista como poco ideal para una carrera de tres semanas.
Por ello, pese a terminar tercero en la Vuelta el pasado verano, no habla por ahora de un puesto concreto ni de un objetivo fijo. “Vamos a estar en la mejor forma posible. Pero creo que si podemos ir y disfrutar del estrés del Tour, eso ayudará a cambiar mi mentalidad a donde debe estar. Confío en que mi equipo me ponga en un buen sitio en cuanto a forma física”, añade. “Y mentalmente, diría que soy muy fuerte, siendo honesto. La presión no me afecta demasiado”.
El Tour es otra cosa comparado con la Vuelta y, aunque ahora mismo no siente su mejor conexión con la carrera, tiene cinco meses para cambiarlo. Pidcock pasó tres semanas en altitud en Chile este enero, un inicio de campaña poco habitual. Debuta hoy su temporada en la Vuelta a Murcia.
“La carrera más grande del mundo (el Tour). Es la carrera que me inspiró de joven. Probablemente inspira a millones de niños, pero, para correrla, no es la más disfrutable. Ojalá podamos cambiar eso. Antes no estaba al nivel para pelear por un podio. Cuando compites solo por mantenerte en el top-10, me cuesta encontrar motivación para eso y librar esa batalla durante tres semanas. Es agotador”.
Así, su regreso al Tour de Francia es una incógnita que se irá despejando con el desarrollo de la carrera. “No sé dónde está el techo, mientras que antes lo estuve tocando durante unos años. Ahora estamos explorando, viendo qué podemos hacer diferente, cómo podemos mejorar. Estamos explorando nuevos límites y no tenemos miedo a fallar”.