El Giro de Italia 2026 está dejando mucha actividad en el
mercado ciclista. En ese contexto, uno de los nombres que más ha cambiado de estatus en apenas unos días es el de
Lorenzo Milesi, que ha pasado de tener una renovación con
Movistar Team muy bien encaminada a encontrarse ante una decisión que puede cambiar su carrera.
Según la información de
Beppe Conti en Rai-Radiocorsa, el corredor italiano de 23 años tomará una decisión el próximo lunes entre dos ofertas de primer nivel como
Soudal Quick-Step y
Red Bull - BORA - hansgrohe, dos estructuras que le ofrecen un salto evidente tanto en proyecto deportivo como en condiciones contractuales.
Antes del inicio del Giro, el escenario parecía bastante más estable de lo que es ahora. De hecho, el periodista de MARCA Nacho Labarga apuntó que la renovación de Milesi con Movistar
estaba muy bien encaminada, con la voluntad del equipo de mantener a un corredor que encajaba en la estructura y que todavía tenía margen de crecimiento dentro del bloque.
Sin embargo, el desarrollo de la carrera ha cambiado por completo la percepción que se tiene del italiano, hasta el punto de que ahora mismo su continuidad en Movistar ya no es el escenario principal, sino una opción más dentro de un abanico mucho más amplio.
El Giro que lo ha cambiado todo sin necesidad de ganar
Lo más llamativo del caso Milesi es que su revalorización no llega a través de una victoria de etapa, sino de una presencia constante y muy visible en carrera, algo que en una gran vuelta de tres semanas tiene un impacto enorme en la percepción de los equipos.
En la etapa 5 fue protagonista en la fuga del día y acabó 4º en la llegada de Potenza tras pelear hasta el final, mientras que en la etapa 8 volvió a repetir el mismo patrón con un 5º puesto que confirmó que no era una aparición aislada sino una tendencia sostenida.
Un día después dio incluso un paso más en cuanto a resistencia y ambición, filtrándose en una escapada que llegó a durar cerca de 180 kilómetros en una jornada que acabó decidiéndose entre los favoritos con victoria de Jonas Vingegaard, lo que reforzó aún más la imagen de corredor ofensivo y fiable en escenarios largos y duros.
En la segunda semana llegó uno de los momentos más peculiares de su Giro, cuando tomó la salida de la contrarreloj individual con el chaleco de entrenamiento puesto, una imagen que generó sorpresa dentro del pelotón y que fue muy comentada por la sensación de desajuste en los detalles.
Aun así, el rendimiento no se resintió en exceso y Milesi terminó 9º en la crono, situándose entre los mejores del día y dejando la sensación de que incluso con circunstancias poco ideales era capaz de rendir a un nivel competitivo en un escenario muy específico.
Un Milesi que suma en todos los registros
Más allá de los resultados puntuales, lo que más valoran los equipos interesados es la versatilidad que ha mostrado dentro de la carrera, alternando fases de ambición personal con un trabajo silencioso pero eficaz como gregario en montaña.
En varias jornadas compartió escapadas con Enric Mas y Einer Rubio, ayudando posteriormente en momentos clave de carrera cuando el Movistar necesitaba apoyo en terreno duro, lo que ha reforzado la idea de un corredor útil en distintos registros y no limitado únicamente a la fuga.
El punto interesante del caso es que existen ahora mismo dos lecturas completamente válidas de su situación, por un lado la de un jugador que estaba cerca de renovar con Movistar según la información de Nacho Labarga, y por otro la de un corredor que ha explotado su valor en el momento justo y ha activado el interés de equipos con mayor capacidad de crecimiento inmediato como Soudal y Red Bull, tal y como apunta Beppe Conti.
Lorenzo Milesi, ciclista de Movistar Team en 2026.
Con ese escenario abierto, Lorenzo Milesi afronta un punto clave de su carrera, ya que el próximo lunes deberá elegir entre continuar en un entorno que conoce bien o dar el salto a una estructura que le ofrecería un rol probablemente más ambicioso y con mayores recursos deportivos.