La ecuación de
Lidl-Trek para el Tour de France 2026 puede no ser tan simple como un tren de lanzamiento puro construido alrededor de uno de los hombres más rápidos del mundo. Según
Mathias Vacek, la ventaja competitiva del equipo reside en la flexibilidad más que en la especialización.
En una entrevista con la Federación Checa de Ciclismo, Vacek explicó por qué cree que su sociedad con
Mads Pedersen ofrece algo tácticamente distinto. “Juntos podemos ganar más tipos de etapas que
Jonathan Milan”, dijo Vacek, al hablar de su rol previsto en el Tour.
El comentario no se planteó como una rivalidad, sino como un contraste de perfiles. Milan, uno de los sprinters más potentes del pelotón y ganador contrastado de etapas en grandes vueltas, está hecho para los sprints masivos puros. Pedersen, en cambio, ha demostrado repetidamente que puede superar cotas antes de un sprint reducido y ganar en terreno quebrado. Esa distinción moldea la dinámica interna de Lidl-Trek.
Mads Pedersen irá con menos presión a los monumentos.
Una ambición de sprint diferente
La valoración de Vacek llega en medio de expectativas cambiantes sobre la alineación de Lidl-Trek para el Tour 2026. Milan ha sido vinculado con
ambiciones en el Giro de Italia y con objetivos de la clasificación por puntos a inicios de la temporada, mientras que Pedersen, si la condición lo permite tras su caída a principios de año en Valencia, es ampliamente esperado como el pilar de la estrategia del equipo para los sprints y la caza de etapas en el Tour.
Para Vacek, la lógica es clara. “Él es un sprinter puro”, dijo sobre Milan. “Mads Pedersen puede ganar etapas quebradas, puede pasar puertos antes de un sprint final. El equipo lo sabe.”
La implicación no es que un corredor sea superior al otro, sino que la versatilidad de Pedersen amplía el mapa táctico. En etapas de transición, días de abanicos y llegadas en repecho, la solidez del danés permite a Lidl-Trek disputar escenarios que quedarían fuera del alcance de un bloque de sprint tradicional.
La mano derecha para la ambición del verde
Vacek ya ha demostrado su valor en esta dinámica. En el Giro d’Italia 2025, desempeñó un papel central en el apoyo a la ofensiva de Pedersen por la clasificación por puntos y sus cuatro victorias de etapa. Esa experiencia alimenta ahora directamente el plan para el Tour. “Iremos claramente a por el maillot verde”, dijo Vacek sobre el Tour 2026. “Yo funcionaré como su mano derecha.”
El rol está definido.
Pedersen lidera. Vacek controla, coloca y, cuando es posible, aprovecha las oportunidades que abre una carrera agresiva.
También encaja con la propia curva de desarrollo de Vacek. El campeón checo, de 23 años, ha reconocido abiertamente que nunca será un escalador puro y que perseguir ese perfil le costaría potencia en el llano y en las clásicas quebradas. “Sé que nunca podré seguir a los mejores escaladores. Y si lo intento, pierdo fuerza en el llano y en las carreras quebradas”, explicó en la misma entrevista.
En su lugar, está puliendo las cualidades que complementan las fortalezas de Pedersen.
Un rol en el Tour ganado, no regalado
Vacek no elude la magnitud del escenario del Tour. “La presión será enorme”, admitió. “Pero lo espero con ganas. Me alegra. Tras la Vuelta y el Giro, he alcanzado una cierta posición. Y mi convocatoria es merecida.”
Esa confianza está anclada en la progresión. En la última temporada, añadió los títulos nacionales checos de contrarreloj y ruta, se impuso en una etapa del Tour de Wallonie y consolidó su lugar entre los grandes todo terreno del pelotón. Lidl-Trek recompensó ese crecimiento con una renovación hasta 2029, señalando su apuesta a largo plazo por su trayectoria.
En ese contexto, sus comentarios sobre Milan hablan menos de jerarquía y más de identidad. Milan sigue siendo uno de los sprinters más veloces del mundo. Pero en un Tour cada vez más marcado por etapas selectivas y sprints reducidos, en Lidl-Trek parecen valorar la versatilidad.
La asociación de Vacek con Pedersen, cree él, amplía las vías para ganar del equipo.
Y en una carrera donde diferencias marginales suelen decidir el maillot verde, ese lienzo táctico más amplio puede resultar decisivo.