Florian Lipowitz afronta la preparación para el próximo
Tour de Francia 2026 como uno de los nombres más importantes del pelotón. En
Red Bull - BORA - hansgrohe saben que la rivalidad serán dura, con Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard como grandes favoritos, además de un Paul Seixas en claro ascenso estelar.
El corredor alemán, tercero en la pasada edición de la Grande Boucle, habló en una entrevista con
Eurosport sobre su evolución deportiva y personal durante los últimos meses, además de analizar su estado de forma, la presión mediática y el dominio de Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard.
A sus 25 años, Lipowitz llega al Tour después de consolidarse definitivamente entre los mejores corredores de vueltas por etapas. Sus actuaciones durante la primavera, especialmente los podios logrados en la Itzulia y en el
Tour de Romandía, han reforzado su candidatura para volver a pelear por los puestos de honor en la general.
Actualmente, el alemán se encuentra concentrado en Sierra Nevada ultimando su preparación para la carrera francesa. Allí trabaja en altura junto a su equipo en unas condiciones tan exigentes como habituales dentro del ciclismo moderno.
“En general, muy bien. El clima es fantástico. Un campamento de entrenamiento en altitud siempre es exigente, por supuesto. Hay que estar mentalmente preparado para pasar tres semanas aquí. No hay mucho más que comer, dormir y entrenar. Pero el ambiente es genial y la preparación va bien”, explicó Lipowitz sobre su estancia en Sierra Nevada.
El corredor también detalló cómo se desarrollan este tipo de concentraciones y la importancia de la aclimatación para llegar en las mejores condiciones al Tour de Francia.
“Dormimos a poco más de 2300 metros. Durante los primeros tres o cuatro días, nos mantenemos a una altitud relativamente alta. Incluso hay una carretera que llega hasta los 3000 metros. Intentamos aclimatarnos lo más rápido posible. Cuando comienza el entrenamiento por intervalos, bajamos en bicicleta para tomar un poco más de oxígeno. Luego volvemos a subir”.
Más allá del aspecto puramente deportivo, Lipowitz también habló sobre el apoyo fundamental que recibe de su pareja, la ciclista de montaña Antonia Weeger. Para el alemán, compartir profesión facilita enormemente la convivencia y la comprensión de las exigencias del ciclismo profesional.
“Sin duda es genial cuando tu pareja entiende todo lo que tienes que soportar como atleta. Ella me entiende muy bien y es muy considerada. Me ayuda mucho y me facilita un poco la vida. Por eso siempre es duro cuando voy a un campamento de entrenamiento en altitud durante tres semanas, pero claro, también sabes que nos volveremos a ver después. Aun así, esas tres semanas son todo un reto”.
La presión del podio en París
Lipowitz reconoció además que no todo fue sencillo después de su sorprendente podio en el Tour de Francia 2025. El alemán admitió haber atravesado un periodo complicado tanto a nivel físico como mental tras aquella gran actuación.
“Toda la temporada de primavera me dio confianza. Tuve algunas dificultades después del Tour de Francia del año pasado. Faltaba mucho para Cataluña, así que estaba muy preocupado antes. Por suerte, las cosas fueron mejorando con cada carrera”.
El ciclista alemán considera que su rendimiento reciente le ha permitido recuperar plenamente la confianza de cara al gran objetivo de la temporada.
“Terminar el primer gran bloque de carreras con el Tour de Romandía fue una gran experiencia y me dio mucha confianza para la preparación del Tour”.
Florian Lipowitz, estrella de Red Bull - BORA - hansgrohe.
Pogacar y Vingegaard, los grandes favoritos
Durante el Tour de Romandía, Lipowitz incluso se atrevió a atacar a Pogačar en una subida final, un gesto que evidenció el crecimiento competitivo del alemán frente a las grandes referencias del ciclismo mundial. Sin embargo, el corredor fue prudente al valorar aquel movimiento.
“Pogacar corrió principalmente carreras de un día antes de las Clásicas de las Ardenas, así que espero ver un Pogacar diferente en el Tour”.
Con más experiencia, mayor confianza y después de superar el desgaste emocional de la pasada temporada, Florian Lipowitz afronta ahora el Tour de Francia con la sensación de haber dado un paso adelante definitivo en su carrera. “He crecido como persona”, reconoció el alemán, decidido a confirmar que su podio del año pasado no fue casualidad.