Baptiste Veistroffer quizá no sea un nombre mayúsculo en el pelotón, pero si sigues las carreras de cerca, casi seguro te has cruzado con alguna de las múltiples fugas del francés de 26 años. Solo esta temporada ha estado en 12 escapadas. Y hasta logró su primera victoria profesional en el Tour de Omán.
Hace apenas cuatro años, Veistroffer daba sus primeros pasos en el ciclismo tras ser reclutado por el equipo amateur bretón VC Pays de Loudéac. Sin pasado ciclista, este ingeniero que construye buques para la Marina francesa llamó la atención de los ojeadores locales por su potencia en bruto. Y ahora, en su segunda campaña profesional, Veistroffer
se encamina al
Tour de Francia.
“A veces todavía no me lo creo”, admitió a
Domestique. “Si conoces mi pasado, empecé en el ciclismo como profesional hace tres años, y hace cuatro que monté en bici, y en cuatro años estoy corriendo el Tour de France. Es una locura.”
No tardaron en reconocer su talento primero en AG2R (ahora Decathlon), donde Veistroffer realizó un periodo de prácticas en 2023 y luego fue incorporado al equipo de Desarrollo en 2024. Desde ahí, el camino directo le llevó a Lotto Intermarché.
Nada es imposible
De cara a su debut en una gran vuelta, el objetivo de Veistroffer es claro: estar en el centro de la acción el mayor tiempo posible con varias aventuras en fuga. Y quién sabe, quizá de tantos intentos llegue un resultado.
“La meta es coger muchas fugas”, explicó. “El gran objetivo puede ser ganar una etapa. Ya sé que no es imposible.”
En busca de ese éxito, Veistroffer se apoyará en el aliento del público local: “Voy a usar a esta afición para sostenerme y tener potencia extra”, señaló.
Baptiste Veistroffer, ciclista profesional.
Mientras Veistroffer intentará robar foco, es seguro que los focos apuntarán a su compatriota Paul Seixas. El prodigio de 19 años debutará en una gran vuelta con ambiciones de podio.
Claro que Veistroffer conoce a Seixas en lo personal por su breve paso por Decathlon, pero también se han cruzado un par de veces en el pelotón. ¿Qué piensa del “niño de oro” del ciclismo francés?
“Es muy cercano, dialogante, tranquilo, y también a veces es duro consigo mismo, pero es justo”, ofreció el corredor de 26 años en una valoración ecuánime de su compatriota.