La temporada 2026 de Jonas Vingegaard ha llegado a su final mucho antes de lo esperado. El danés no volverá a competir después de su abandono en el Tour de Francia y ha decidido poner punto final a un año que, pese a todo, ya ocupa un lugar especial en su trayectoria.
El ciclista del Visma - Lease a Bike ha firmado una campaña histórica. Ganó la París-Niza, la Volta a Catalunya y el Giro de Italia, aunque su intento de conquistar también el Tour de Francia terminó abruptamente en la decimoquinta etapa, después de una caída. Ahora, con la recuperación de su lesión de clavícula en marcha, Vingegaard ha optado por no volver a ponerse un dorsal en 2026.
La decisión abre un interesante debate. Nadie puede discutir el derecho del corredor a decidir cuándo termina su temporada, especialmente después de haber acumulado un calendario exigente y de haber afrontado tres grandes objetivos con enorme intensidad. Sin embargo, sorprende que uno de los mejores corredores del mundo desaparezca del calendario en pleno mes de agosto.
Javier Rampe entiende que la decisión encaja, en cierta medida, con la manera en la que Vingegaard ha construido sus temporadas. “De cuatro carreras que ha competido, incluyendo como cuarta el Tour de Francia, ha ganado tres”, recuerda, destacando sus triunfos en París-Niza, Catalunya y el Giro. Además, apunta que el danés apenas suele superar los 50 días de competición por temporada.
Vingegaard no compite tras el Tour de Francia
Ese dato sirve para contextualizar una elección que no resulta completamente inesperada. Vingegaard nunca ha sido un corredor de calendario especialmente cargado. Su prioridad ha estado tradicionalmente concentrada en objetivos concretos y, sobre todo, en las grandes vueltas. Sin embargo, esta vez queda la sensación de que todavía había mucho por conquistar.
El calendario de otoño ofrecía varias oportunidades. Quebec, Montreal, el Mundial de Montreal o algunas de las clásicas italianas podían encajar con las características del danés. No necesariamente tenía que disputar todas, pero sí existían carreras en las que podía medir su nivel frente a Tadej Pogačar y probarse en un terreno diferente.
“Es un ciclista que a estas alturas de calendario le queda la tira por ganar”, señala Rampe, que considera especialmente interesante la posibilidad de verlo en Canadá. A su juicio, Vingegaard podría haber tenido opciones tanto en Quebec y Montreal como en algunas clásicas italianas. Incluso ve el Giro de Lombardía como una carrera en la que, con una preparación específica, podría competir de tú a tú con Pogacar.
Ahí aparece precisamente una de las grandes cuestiones. Pogacar estará en la Vuelta a España y, por tanto, Vingegaard habría tenido la posibilidad de competir durante varias semanas sin compartir directamente el mismo escenario con su gran rival. Para un corredor que ha sufrido varias derrotas frente al esloveno en el Tour, podía ser una oportunidad para cambiar el guion.
"Una cosa es no meterte en clásicas y otra es jugar a ser Pogacar o Van der Poel"
Pero Vingegaard ha elegido otro camino. La decisión también puede interpretarse desde una perspectiva personal y familiar. Rampe considera que podría haber factores extradeportivos detrás de la decisión, aunque reconoce que se trata de una interpretación. En su opinión, las preferencias del danés por pasar más tiempo en casa podrían estar influyendo en la planificación de su carrera.
Juan Larra comparte parte de esa lectura, aunque introduce un matiz importante. Para él, habría sido perfectamente comprensible que Vingegaard hubiera decidido parar después de terminar el Tour. Lo que le cuesta más entender es que haya renunciado a las oportunidades que ofrecía el calendario posterior.
“Una cosa es no meterte en clásicas, a jugar a lo que está jugando Pogacar, que es ser Van der Poel. Y otra cosa es no meterte en algunas carreras duras que, por tu perfil, te puede venir bastante bien”, explica Larra. Para él, Vingegaard podría haber seguido el ejemplo de corredores como Miguel Induráin, participando en determinadas pruebas que se ajustaran a sus características.
El argumento tiene peso. Vingegaard no necesita convertirse en un especialista de las clásicas ni perseguir el calendario completo de Pogacar. Pero Lieja-Bastoña-Lieja, Flecha Valona o algunas pruebas de final de temporada podrían ofrecerle escenarios competitivos sin obligarlo a preparar otra gran vuelta.
El propio podcast pone el foco en una paradoja: Vingegaard tiene todavía margen para ganar carreras importantes, pero su calendario extremadamente selectivo reduce las oportunidades de verlo competir por ellas. “No entendemos que no compita en una época en la que casi todos los ciclistas compiten”, resume Larra.
Eso no significa que la decisión sea necesariamente mala para el propio corredor. Al contrario. Si Vingegaard piensa ya en 2027, tendrá varios meses para recuperar completamente su cuerpo, entrenar sin presión y diseñar una temporada a medida. El descanso puede convertirse en una ventaja si su objetivo vuelve a ser el Tour de Francia o incluso otra gran vuelta.
Pero hay otra consecuencia evidente: la rivalidad con Pogacar pierde uno de sus grandes capítulos. Mientras el esloveno afrontará la Vuelta a España y probablemente el tramo final de la temporada, Vingegaard permanecerá al margen. “El bueno de Vingegaard no tendrá excusa a inicios del año que viene para no estar en forma”, apunta Larra.
La decisión, por tanto, puede ser perfectamente legítima y al mismo tiempo discutible desde el punto de vista deportivo. Vingegaard ha ganado tres de las cuatro carreras que ha disputado y nadie puede exigirle que compita contra su voluntad. Pero también es cierto que el ciclismo pierde a uno de sus grandes protagonistas durante varios meses.
Y ahí está la gran incógnita: ¿estamos ante una simple pausa estratégica o ante una señal de que Vingegaard quiere construir una carrera mucho más selectiva de lo habitual? Lo veremos en 2027. Por ahora, el danés ha decidido bajar el telón antes de tiempo.
Javier Rampe es analista deportivo con más de 15 años de experiencia. Licenciado en Economía por la Universidad de Roma y Diplomado en Empresariales por la Universidad de Cádiz, a pesar de venir de una rama poco amable con el ciclismo, su pasión por las dos ruedas y el periodismo viene inculcada desde niño. Creció con Indurain y «el Chava» Jiménez. Admirador de la ‘escuela’ comunicativa de Michael Robinson, que le empujó a afrontar la Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Buenos Aires; que aún cursa.
Ha estado siempre en contacto con el mundo del deporte y la cultura, participando desde muy joven en blogs deportivos y sitios de reseñas cinematográficas y musicales. Cuenta con presencia en medios como Cope, RAI o Radio Con Vos, fundador del pódcast especializado en ciclismo El Contraanálisis y un canal dedicado a entrevistas con futbolistas profesionales, Días De Fútbol.
Además de su labor en Ciclismoaldia, Javier ha entrevistado a lo largo de este tiempo a figuras clave en el devenir de nuestro deporte como Alejandro Valverde o Tadej Pogačar y otras en política antidopaje como Alberto Yelmo, David Varillas o Marcelo Milano. Marcos Maynar, en el ámbito de la 'Operación Ílex', también aparece entre los personajes entrevistados. Le gusta analizar en profundidad el ecosistema ciclista donde ha asistido a pruebas de gran calado como Strade Bianche, Vuelta a Andalucía o la Itzulia junto a diversos CX nacionales.
La formación en economía y su experiencia en marketing y comunicación en la empresa privada hacen que no deje de estudiar distintas estrategias de posicionamiento y que tenga siempre el foco en un titular evocador"