Jonas Vingegaard volvió a perder terreno frente a Tadej Pogacar en la décima etapa del
Tour de Francia 2026. El danés no pudo responder al explosivo ataque del líder de la general en la subida final y acabó cediendo no solo con el esloveno, vencedor en solitario, sino también con Remco Evenepoel, Paul Seixas, Juan Ayuso y Mattias Skjelmose.
Aun así, el líder de Visma | Lease a Bike se mostró satisfecho con su actuación y dejó claro que mantiene intacta la confianza de cara a la alta montaña, donde llegan ascensiones más largas y constantes, un terreno que históricamente se adapta mucho mejor a sus características.
"Era una contrarreloj hasta la meta"
Vingegaard explicó que, en cuanto Pogacar lanzó su ofensiva, entendió que perseguirle habría supuesto un error.
"Cuando se ha ido sabía que tenía que marcar mi propio ritmo. Sabía que era una contrarreloj hasta la meta. He tenido un poquito de ayuda de los rivales y ha sido un buen día", resumió el
bicampeón del Tour.
El danés optó por dosificar esfuerzos hasta la línea de meta en lugar de intentar seguir un cambio de ritmo que volvió a demostrar la explosividad del líder de UAE Team Emirates-XRG.
Jonas Vingegaard ahead of Stage 9 at the 2026 Tour de France
Optimista antes de la alta montaña
Aunque volvió a perder algunos segundos en la clasificación general, Vingegaard considera que su estado de forma sigue creciendo conforme avanzan los días de competición.
"Creo que mis piernas van a mejor cada día, sobre todo en subidas más largas, y espero poder seguir mejorando", aseguró.
Las próximas etapas de montaña, con puertos largos y grandes desniveles, representan una oportunidad para que el danés intente cambiar la dinámica del Tour. Si quiere poner en aprietos a Pogacar, necesitará mostrar su mejor versión en un terreno donde ya ha demostrado en el pasado que puede marcar diferencias. Por ahora, el esloveno continúa respondiendo a cada desafío con autoridad, pero Vingegaard confía en que lo más duro de la carrera todavía esté por llegar.