Jonas Abrahamsen afronta el
Tour de Francia 2026 con la ambición de repetir la victoria de etapa del año pasado, tras una preparación mucho más fluida que en 2025. Después de recuperarse a tiempo de una clavícula rota para el último Tour, el noruego cree que llega aún mejor posicionado para buscar el éxito este julio.
La preparación de Abrahamsen contrasta claramente con la de 2025, cuando una caída en el Baloise Belgium Tour le dejó con una clavícula rota a pocas semanas del Tour. Pese a la lesión, se recuperó a tiempo para tomar la salida en Lille y acabó logrando su
primera victoria de etapa en la carrera.
Este año ha podido seguir su plan sin interrupciones. “El año pasado por estas fechas estaba hecho polvo con una clavícula rota, así que estoy muy contento con dónde estoy ahora. La fractura consolidó de forma favorable el año pasado, tuve mucha suerte. Soy muy consciente de ello”, señaló Abrahamsen en declaraciones a
In de Leiderstrui.
Considerado uno de los grandes “entrenadores” del pelotón, Abrahamsen volvió a apoyarse en concentraciones en altitud, tiradas de fondo, trabajos al umbral, aclimatación al calor e intervalos intensivos para preparar la gran cita del calendario.
“He estado en altura y me he preparado bien. Después de un stage en altitud siempre sienta bien volver a competir, como en Franco-Belge y la Brussels Cycling Classic. Fue bastante bien, así que ojalá pueda dar otro paso adelante.”
El noruego también reveló que disfruta cambiando sus rutinas y no repitiendo siempre lo mismo. “Me gusta la variedad. A veces disfruto de una salida tranquila y larga de resistencia, y a veces me apetece apretar. Pero cuando toca de verdad ir largo y duro… esos esfuerzos muy exigentes en los que llegas a casa completamente vacío, son los que mejor sensación dejan después.”
Jonas Abrahamsen, ciclista de Uno-X Mobility.
Entre los momentos más inusuales de su preparación figura un 400 metros a pie completado en 1 minuto y 2 segundos durante una concentración en altura en Sierra Nevada, España.
“Fue más bien una broma. Un amigo estaba con un reto. Intenté sumarme, pero me dejó reventado. Llevaba seis meses sin correr, así que fue durísimo. Además, con todo lo que quemas en la bici había comido muchísimo en el entrenamiento previo. Me temblaban las piernas”, comentó entre risas.
A la caza de otra etapa en el Tour
El gran objetivo de Abrahamsen sigue siendo otra victoria de etapa en el Tour, a la vez que ayuda a su compañero Tobias Halland Johannessen en la pelea por un gran resultado en la general.
“Sí, mi objetivo personal es ganar una etapa y ayudar a Tobias a lograr un top-5 en la general. Ojalá mi forma sea tan buena como la del año pasado, o incluso mejor, y esta vez evitemos la mala suerte con las caídas.”
Cree que la parte central del Tour ofrece las mejores opciones para corredores con su perfil. “Sí, especialmente en la parte media hay varias etapas que se adaptan a ciclistas como yo. Pero el Tour de Francia siempre es muy duro; hay muchísimos corredores que quieren meterse en la escapada inicial. Todo el mundo llega en su pico de forma.”
Abrahamsen reconoce que su fama de corredor ofensivo complica ahora entrar en fugas con éxito. “Sí, lo noto. Probablemente tendré que afrontarlo de otra manera y atacar cuando realmente esté duro, porque entonces solo quedan los más fuertes.”
También considera que se han acabado los días de meterse en una fuga “a la brava”. “Hoy en día ya no es fácil irse en llano y esperar que te dejen marchar. De verdad tienes que imponer tu fuerza para hacer la diferencia, y aun así sigue costando un gran esfuerzo.”