La victoria dominante de
Tadej Pogacar en la etapa 6 del
Tour de Francia dejó clara la jerarquía de la general, pero entre la avalancha de entrevistas tras su ataque en solitario en el Col du Tourmalet, hubo una conversación que quizá pasaste por alto.
Mientras Pogacar soltaba piernas en el rodillo, a los pocos minutos se le unió el nuevo maillot blanco,
Isaac del Toro, para que ambos compañeros hicieran un debrief lejos de los micrófonos, aunque no de las cámaras.
Con un audio menos nítido que en las entrevistas, algunos espectadores quizá no captaron la charla sobre la etapa. A pocos kilómetros de coronar el Col du Tourmalet, el campeón mexicano elevó el ritmo y, junto a Pogacar, se fue de los favoritos de la general.
Como ambos relataron, del Toro no pudo sostener mucho tiempo el ritmo incendiario del esloveno. El resto es historia: Pogacar se vistió de amarillo, doblegó la resistencia de Vingegaard en el Tourmalet y gestionó un descenso y una subida final durante 38 kilómetros hasta meta.
Tras la etapa, comentaron el ataque, con del Toro bromeando sobre su imposibilidad de seguirle. Pogacar respondió con ánimo: “Fuiste demasiado rápido. Quiero decir, demasiado rápido para ti. La aceleración que hiciste fue muy buena. Pero yo también iba un poco al límite”, le dijo Pogacar a Del Toro.
Pogacar y del Toro analizan a Vingegaard
Cuando ambos arrancaron, Vingegaard no pudo —o no quiso— responder a la aceleración. Después, marcó su propio ritmo y recortó ligeramente a Pogacar, antes de que la resistencia del esloveno se impusiera y la brecha aumentara de forma progresiva en el resto de la etapa.
Hablaron de Vingegaard, con Pogacar apuntando que él y Visma saben por experiencia lo que puede pasar cuando ataca. No obstante, el esloveno admitió que estuvo al borde del desfallecimiento si el puerto hubiera sido un poco más largo.
“Él [Vingegaard] ni siquiera intentó seguir”, dijo Del Toro.
Pogacar respondió: “No, porque sabe que hacemos esto. Pero si hubiese faltado un kilómetro más hasta la cima, quizá también habría sido demasiado para mí.”
Para Pogacar, el triunfo del jueves supuso su 23ª etapa en el Tour de France y otro día de amarillo. El esloveno consolida su camino hacia un quinto título del Tour de France.
En declaraciones a los medios tras la etapa, su compañero Adam Yates recordó una anécdota del autobús del UAE que se le quedó grabada: Pogacar no conoce otra cosa.
“Para él, creo que dijo en el autobús el otro día, no conoce otra cosa: siempre va de blanco o de amarillo o de lunares o lo que sea”,
contó Yates a los periodistas tras la etapa.
“Así que no conoce el otro lado del Tour de France, ese en el que vas al bus y te duchas y todo eso. Creo que también demuestra su fortaleza mental.”