Mientras el pelotón internacional se prepara para una nueva edición del UAE Tour, una historia muy personal se abre paso entre cifras, vatios y clasificaciones. La protagonizan dos hermanos gemelos que han compartido prácticamente toda una vida sobre la bicicleta:
Adam Yates y
Simon Yates.
Para Adam, que afronta su sexta participación en la ronda emiratí integrado en las filas del UAE Team Emirates-XRG y con el rol de superdoméstico de
Isaac del Toro, el inicio de temporada viene acompañado de un componente emocional añadido. Y es que, por primera vez, lo hace sabiendo que su hermano gemelo ya no forma parte del pelotón profesional.
Desde que Simon
anunciara en enero su sorprendente retirada, poniendo fin a su etapa en el Visma - Lease a Bike como vigente campeón del Giro de Italia, Adam ha tenido que responder constantemente a preguntas sobre cómo está viviendo su hermano esta nueva etapa. Y, según explica, la respuesta es clara: con tranquilidad y curiosidad por explorar facetas que antes no podía.
“Sigue contento. O sea, ahora está yendo al gimnasio, intentando ganar masa muscular de una forma diferente. Ya sabes, va a trabajar la parte superior del cuerpo y va a entrenar”, comentó Adam entre risas
en declaraciones a Cyclingnews antes del inicio del UAE Tour.
Pero más allá del simple cambio de rutinas, el británico subraya que Simon está disfrutando de una libertad completamente nueva.
“Está probando cosas que nunca tuvo la oportunidad de hacer como ciclista. Seguiremos mencionándolo, [pero] el nivel de concentración es muy alto, y el resto de tu vida es algo en lo que no puedes concentrarte realmente, así que ahora está disfrutando mucho de esa parte de su vida y de las cosas que no podía hacer como ciclista”.
Yates se retiró tras una temporada 2025 culminada con la general del Giro de Italia
Una carrera envidiable
Una reflexión que cobra aún más peso si se observa la magnitud de la carrera que deja atrás. Tras 13 temporadas en el WorldTour, Simon Yates puede presumir de haber conquistado el Giro de Italia, la Vuelta a España, y tres etapas del Tour de Francia, además de múltiples triunfos parciales en las tres Grandes Vueltas.
“Ganar el Giro y una etapa del Tour, y terminarlo con esa nota, creo que es una buena manera de despedirse”, valoró Adam. “Está súper contento con lo que ha hecho, con lo que ha logrado en su carrera. ¿Qué más se puede pedir?”.
El mayor de los Yates insiste, además, en que muchas veces se olvida la dimensión real de una trayectoria como la suya.
“Creo que, cuando mira atrás, ha tenido una gran carrera. Y es algo que mucha gente olvida: no es solo una carrera profesional que se hace durante unos 10 años; llevamos montando en bicicleta desde los ocho o nueve años. Es mucho tiempo haciendo lo mismo, y llega un momento en que te sientes satisfecho con lo que has hecho, y es hora de dar por finalizado el día”.
Paradójicamente, pese a la cercanía que siempre han mantenido, los hermanos todavía no han podido verse en persona desde el anuncio de la retirada. Los compromisos de Adam en Australia primero y, posteriormente, su desplazamiento al Golfo Pérsico, han retrasado ese esperado encuentro.
“Tengo muchas ganas de verlo, porque no lo he visto en unos tres o cuatro meses”, confesó Adam. “Quiero ver si de verdad está ganando peso en el gimnasio o si le está saliendo una barriga enorme por comer y beber demasiado”, bromeó.
Así, entre bromas, nostalgia y nuevas etapas, los Yates afrontan un momento de transición muy distinto para cada uno, pero marcado por el mismo denominador común: la satisfacción de haber recorrido juntos un largo camino sobre la bicicleta y la tranquilidad de saber que, para Simon, ahora empieza una vida con nuevos horizontes.