David de la Cruz afronta la etapa 18 del
Giro de Italia con la sensación compartida de cansancio generalizado en el pelotón, pero convencido de que la jornada vuelve a estar marcada para la escapada. El corredor español analizó un recorrido exigente y poco favorable para los equipos de los velocistas, especialmente por la dureza del tramo final.
“Cansado, sí, siento cansado, pero espero que el resto del pelotón también”, comentó entre sonrisas antes de profundizar en las características de una etapa que considera muy difícil de controlar en declaraciones a
Cycling Pro Net. Para De la Cruz, el perfil invita claramente a los movimientos desde lejos y a una fuga con opciones reales de jugarse la victoria.
“Es un día muy complicado, porque es un día bueno para la escapada”,
explicó el ciclista español. “Veo difícil que un equipo pueda controlar por el final, con esa subida de un kilómetro tan dura”, añadió sobre el explosivo repecho decisivo de la jornada.
Además del desenlace, De la Cruz destacó la importancia de la subida situada en el kilómetro 20, un puerto de cinco o seis kilómetros que puede provocar una selección importante desde el inicio. “Va a ser parecida a la de ayer, por lo tanto veo una etapa para la fuga”, aseguró.
El corredor español recordó también el contexto en el que llega el pelotón, tras dos días muy exigentes y con otras dos jornadas durísimas todavía por delante. “Hoy no va a ser un día sencillo y creo que es bastante difícil de prever qué puede pasar”, afirmó, dejando entrever que muchos corredores con aspiraciones en la clasificación general podrían optar por reservar fuerzas pensando en las etapas de montaña decisivas.
En ese sentido, De la Cruz considera que ciclistas alejados de la lucha por la general, o corredores con otros objetivos como Jhonatan Narváez en la pelea por la Maglia Ciclamino, podrían intentar filtrarse en la escapada buena del día.
Preguntado por las opciones reales de los equipos de sprinters para controlar la carrera, el español fue claro. “Lo veo difícil”, insistió. Según explicó, la combinación del puerto del kilómetro 20 y el explosivo final favorece la formación de una fuga muy fuerte y numerosa, algo que pondría contra las cuerdas a los bloques interesados en una llegada masiva.
David de la Cruz, en pleno esfuerzo en el Giro de Italia
La etapa, para la fuga
“La etapa está diseñada para la fuga”, resumió. De la Cruz calificó el desenlace como “una auténtica encerrona” y cree que los velocistas estarán más pendientes de sobrevivir y de guardar energías para la llegada de Roma, que considera “la única oportunidad real” para ellos en esta última semana del Giro.
El corredor español tampoco espera grandes movimientos entre los favoritos de la general. “Me extrañaría que haya lucha al final desde la General”, señaló, comparando la jornada con otras etapas anteriores en las que los aspirantes al podio optaron por pensar más en los días venideros que en buscar diferencias.
Aun así, De la Cruz advirtió de que habrá que mantenerse atentos ante cualquier escenario. “Creo que hoy la gente intentará ahorrar lo máximo posible, tampoco se pueden hacer muchas diferencias. No espero una gran batalla, pero igualmente habrá que estar listo para lo que se presente”, concluyó.