La décimo octava etapa del
Tour de Francia con regreso a los Alpes, en una jornada sin diferencias en la lucha por el maillot amarillo.
Tadej Pogacar disfrutó de un día más tranquilo, pero las verdaderas preocupaciones son médicas. Hoy, Pogacar perdió a Brandon McNulty, mientras otros dos compañeros atraviesan dificultades.
Un día más calmado para Pogacar
“Me esperaba algo así. Ahora sabemos que la fuga va a ir a tope desde la salida cada día, y los corredores del top-10 de la general están preocupados por sus posiciones, así que vamos más o menos a tope durante toda la carrera”, dijo Pogacar en meta.
Como es habitual, el maillot jaune se mantuvo vigilante en cabeza del pelotón durante la formación de la escapada. Cerró varios movimientos con rapidez, marcando un ritmo alto en la ascensión inicial de 11 kilómetros.
En cuanto el pelotón permitió marcharse a grupos con ventajas amplias, Pogacar levantó el pie y UAE guardó fuerzas. El equipo no trabajó para controlar la etapa; el pelotón dejó esa tarea a Tudor, Pinarello y TotalEnergies para contener el gran margen que Richard Carapaz estaba tomando respecto a sus rivales de la general.
Pogacar no fue puesto a prueba en la última subida, y tanto él como Isaac del Toro se vieron sólidos, sin ceder tiempo ante sus adversarios. En cambio, varios de sus gregarios vivieron un día complicado.
“Fue un día bastante tranquilo para mí, pero por desgracia perdimos a Brandon [McNulty]. Estaba enfermo y le deseamos una pronta recuperación”, lamentó Pogacar. “Espero que esté lo suficientemente bien como para celebrar en París”.
Tadej Pogacar and UAE Team Emirates - XRG at the 2026 Tour de Francia
Tadej Pogacar pierde a un gregario clave: Brandon McNulty
McNulty era uno de los principales apoyos de Pogacar para montaña y media montaña en el Tour, mientras que Adam Yates y Tim Wellens también se mostraron frágiles. “Fastidia mucho perder a Brandon porque ha sido un corredor importantísimo hasta ahora”.
“Creo que Adam [Yates] se encuentra mejor. No tuvo que hacer mucho el miércoles y el jueves. El miércoles sufrió muchísimo sobre la bici, pero ya estaba mejor. Mañana es una etapa relativamente buena para que Adam aguante sin gastar demasiado, y espero que esté en forma para el sábado porque será importante tener un equipo fuerte”, continuó el esloveno.
En su caso, si esquiva los problemas gastrointestinales que afectan al equipo, la victoria final está cerca de asegurarse. Sin embargo, con la situación evolutiva en el seno del UAE, no se pueden correr riesgos antes de la etapa reina del sábado.
“Si la situación es así, si los chicos no se recuperan de la enfermedad, entonces sí, correré a la defensiva. Nunca se sabe lo que puede pasar, quizá haya que actuar por instinto. Pero confío en que el equipo esté en buena forma y podamos sobrevivir a estos últimos días de carrera”, concluyó.