Comienza julio y, con él, cobra vida el
Tour de Francia 2026. En Barcelona, los equipos reúnen con celeridad a su personal y corredores.
Tudor Pro Cycling Team ha celebrado su sesión con los medios y, entre los elegidos ansiosos por la carrera, se encuentra un ambicioso
Julian Alaphilippe.
El veterano ha terminado en siete ocasiones
el Tour y suma seis victorias de etapa. Aun así, el palmarés no cuenta toda la historia, pues el ex campeón del mundo ha protagonizado varias ediciones incluso cuando no ganaba.
En 2019 cautivó la imaginación y la fe de
Francia al vestir el maillot amarillo durante casi las tres semanas. Solo en la alta montaña, en la etapa 19, lo cedió ante Egan Bernal en la jornada recortada hacia Tignes. Desde entonces, ha sido un cazador de etapas premium, aunque con los años han emergido otros nombres que se han hecho un hueco.
Alaphilippe está ahora en la otra orilla, corredor experimentado, buscando imponerse a una generación que ha crecido con métodos de preparación distintos a los suyos. Eso se ha visto en la primera mitad de la temporada, marcada por la ausencia de resultados. Una enfermedad también pasó factura, obligándole a renunciar a sus grandes objetivos en las Ardenas.
Julian Alaphilippe celebrando por error una victoria de etapa en el Tour de France 2025
No fue el inicio de 2026 que Alaphilippe esperaba
“Como dije antes, el comienzo de la temporada no fue lo que buscaba”, admitió a CiclismoAlDía y CyclingUpToDate durante el encuentro con la prensa de Tudor Pro Cycling Team. “No estaba rindiendo en absoluto y tuve que abandonar las clásicas de las Ardenas antes del final para tomar un descanso, un descanso de verdad, y reiniciar; no desde cero, pero reiniciar bien, construir mi forma de cara al Tour de France”.
No es un caso aislado. Otros corredores han sufrido enfermedades o lesiones, pero cuando termina abril aparece la opción de resetear para quienes no corren el Giro de Italia. Decenas invadieron las laderas de Sierra Nevada, el Teide y otros enclaves para entrenar en altitud, con el mes de julio como único foco.
“Desde entonces me siento mucho mejor”, reconoce, ofreciendo mejores sensaciones tras una primavera preocupante. “No puedo decir que esté entre los mejores, pero me acerco. Me siento bien, de verdad, muy bien, motivado, y a ver qué podemos hacer”.
Sus resultados cuentan algo parecido, con un quinto puesto en el GP Gippingen, donde retomó la competición en junio. En la Vuelta a Suiza, las dos primeras jornadas eran oportunidades para brillar, pero al francés le faltaron piernas para dejar huella. Se retiró antes de la etapa reina hacia Villars-sur-Ollon.
Tras un par de semanas más para apuntalar su condición, toma la salida en Barcelona este fin de semana como la cara visible de Tudor, dentro de un bloque que también puede pelear triunfos con Michael Storer, Arvid de Kleijn y Matteo Trentin.
Un Tour de Francia distinto para el ex campeón del mundo
“Es ya mi octavo Tour de Francia, significa mucho para mí; son muchos kilómetros, pero también muchas emociones que solo puedes sentir en el Tour de Francia”, explicó Alaphilippe. Para un francés, sigue siendo la cita más importante del año. “Estoy feliz de tener esta relación con la carrera, feliz de poder compartir esta experiencia con mis compañeros”.
En una fase distinta de su carrera, también encuentra energía y motivación al unirse con corredores de otra generación: “Como por ejemplo Yannis Voisard, es su primer Tour de France; le veo en los ojos lo que siente y me alegra verlo”.
Pero no es un ejercicio de nostalgia. El Tour será una búsqueda seria de otra victoria de etapa para él y de la primera de Tudor en la carrera. “Y todavía tengo ese fuego, ya sabes… Es una buena mezcla de gente con experiencia como Matteo Trentin y Marco Haller y algunos para quienes es su primer Tour de France. Tenemos un equipo joven en fase de desarrollo, pero con buenas ambiciones para hacer un buen Tour de France y vaciarnos al máximo”, concluyó.