La etapa reina del
Tour Auvergne Rhône-Alpes se ve marcada por la caída de
Paul Seixas a unos 96 kilómetros de meta, en un momento en el que la carrera acaba de reanudarse tras una neutralización provocada por la peligrosidad del descenso.
La prueba se ve interrumpida previamente debido al estado del piso, con presencia de grava en la bajada, lo que obliga a los organizadores a neutralizar temporalmente la competición. Una vez superado ese tramo y con el pelotón nuevamente en marcha, la carrera se reactiva con normalidad.
Poco después se produce la caída de Seixas. En ese instante, el pelotón rueda agrupado, lo que hace prever una reanudación sin grandes diferencias. Sin embargo, el incidente cambia por completo la situación del corredor francés.
En los primeros
compases tras la caída, el tiempo perdido se sitúa en torno a los 40 segundos, con la expectativa de que pueda reincorporarse sin mayores problemas al grupo principal. Sin embargo, el desarrollo posterior de la situación muestra un escenario más complicado.
A 93 kilómetros de meta, la diferencia se estabiliza en torno a los 40 segundos, pero apenas unos minutos después, a 90 kilómetros del final, la situación empeora notablemente. Seixas pasa a perder más de tres minutos respecto al pelotón, acompañado por varios compañeros de equipo que intentan relanzar su progresión.
Las imágenes posteriores muestran al corredor de nuevo sobre la bicicleta, aunque visiblemente afectado por el incidente. Su equipo logra reagruparlo, pero la desventaja con el grupo principal ya supera los tres minutos, sin que el pelotón realice movimientos para reducir esa diferencia.
Paul Seixas, estrella del ciclismo mundial
La situación para Seixas, complicada
A 87 kilómetros de meta, la situación no mejora: los compañeros de Seixas no consiguen recortar terreno con el pelotón, mientras el francés sigue perdiendo más de tres minutos respecto al grupo principal. En este momento, se desconocen aún las consecuencias físicas exactas de la caída, aunque la secuencia del golpe sugiere un impacto de cierta dureza.
La carrera continúa hacia el siguiente gran punto del recorrido, con el Lacets du Grand Colombier como próxima dificultad montañosa, mientras la evolución del estado de Seixas queda como uno de los focos principales de la jornada en el Tour Auvergne-Rhône-Alpes.