El recorrido del
Giro de Italia 2027 sigue tomando forma a pocos días de su presentación oficial, prevista para el martes 3 de noviembre. Aunque todavía
quedan algunos detalles por confirmar, las últimas informaciones apuntan a una edición sin presencia en Piemonte ni Valle de Aosta, con una etapa prácticamente íntegra en Emilia y un final de alta montaña que podría marcar diferencias en la última semana.
La ausencia de varias regiones italianas parece ya confirmada. Cerdeña y Sicilia, junto con Molise, Apulia, Basilicata y Calabria, no figurarían en el trazado de la próxima Corsa Rosa. A esta lista se sumarían Piemonte y Valle de Aosta, que tampoco acogerían salidas ni llegadas. Mientras tanto, ya se trabajarían posibles opciones para recuperar la presencia del Giro en esas zonas en 2028.
Una de las novedades más destacadas,
según VCOAzzurraTV sería la llegada de la decimotercera etapa a Reggio Emilia. Según las informaciones publicadas en Italia, la jornada tendría un recorrido prácticamente íntegro por Emilia y estaría diseñada para favorecer a los velocistas. La salida podría situarse en la provincia de Parma, con Borgo Val di Taro y Bardi entre las localidades que suenan como posibles candidatas.
También continúa definiéndose la décima etapa, la primera después de la jornada de descanso. El pelotón podría desplazarse desde el Lacio hasta Umbría, con una posible llegada a Norcia tras una jornada exigente por su perfil montañoso. Para el día siguiente, Gualdo Tadino aparece como la principal opción para acoger la salida.
Piani di Bobbio y Passo Daone, protagonistas de la montaña
Las informaciones sobre las jornadas más duras también comienzan a concretarse. La decimocuarta etapa tendría un recorrido íntegramente lombardo y finalizaría en Piani di Bobbio, una localidad de media montaña situada entre las provincias de Lecco y Bérgamo. La llegada todavía requeriría mejoras en algunos tramos de carretera, especialmente en los accesos desde Valtorta y en la subida final, donde se alternan sectores de cemento y pistas de tierra compactada.
La última semana reservaría otro de los puntos clave del recorrido con el regreso del Giro a Madonna di Campiglio, previsto para la decimoctava etapa. Aunque la ascensión final no destaca por su extrema dureza, el diseño de la jornada podría cambiar por completo si se confirma la inclusión del Passo Daone antes de la llegada.
Esta subida, de casi nueve kilómetros y una pendiente media cercana al 10 %, sería uno de los grandes obstáculos de la etapa. El puerto estaría situado en el tramo final, precedido por el Passo del Ballino, una combinación que podría provocar diferencias importantes entre los aspirantes a la clasificación general cuando la carrera entre en su fase decisiva.
Por último, la salida de la decimonovena etapa estaría prevista en Rovereto. Al mismo tiempo, perdería fuerza la posibilidad de que el Giro cruzara la frontera con Austria para finalizar en Lienz. Todas estas piezas dibujan una carrera con novedades geográficas, una oportunidad para los velocistas en Emilia y varios finales montañosos llamados a condicionar la lucha por la maglia rosa.