Jonathan Milan ya es uno de los velocistas más fuertes y rápidos del pelotón, pero no se limita a continuar el trabajo realizado con Lidl-Trek. De cara a 2026 deberíamos ver a un Milan diferente, con una posición completamente nueva sobre la bici, algo que espera le dé un plus en los sprints para sostener su racha de éxitos.
El italiano regresará al Giro de Italia esta primavera, después de conquistar el maillot verde del Tour de Francia y dos etapas el año pasado. “Ambas cosas van de la mano, pero el Giro me ofrecerá muchas oportunidades, empezando por la posibilidad de vestir la primera maglia rosa, y eso no siempre ocurre”, admitió Milan en una entrevista con
Gazzetta dello Sport. “La maglia rosa, en mis sueños de infancia, siempre estuvo ahí. Ahora ya no es un sueño, sino un objetivo”. Es un plan claro para él y su tren de lanzadores con Simone Consonni, Edward Theuns y Max Walscheid, mientras Mads Pedersen volverá al Tour de Francia.
Milan, no obstante, tendrá que seguir midiéndose a velocistas de alto nivel, a los que enumera: “Además de mí, Merlier, Philipsen y Kooij. Y vienen otros, muy fuertes. Como Magnier, que debería hacer el Giro, y Brennan. Hay que ser realista, en definitiva. Si acaso, se puede decir que cultivo la ambición de intentar ser el mejor”.
Merlier es, sin duda, su rival principal y, en el Tour de Francia, ambos se llevaron dos sprints masivos cada uno el pasado verano. Los dos parecen estar un punto por delante del resto en resultados al sprint. “Me encanta correr contra él”, dijo del belga. “Es un rival, pero nos felicitamos si gana uno u otro… Siempre estamos muy parejos, es un buen tipo, hay competencia sana. Y, cada vez, gana el mejor”.
Nueva bici y más enfoque en la aerodinámica
Milan tiene ahora 25 años y está cambiando su posición sobre la bicicleta. Con 1,94 metros de altura no es sencillo ser aerodinámico, pero han trabajado a fondo durante el invierno. “Mejorar mi colocación. Y no por los muchos comentarios que he oído, como si todos fueran biomecánicos… Lo hemos hablado mucho en el equipo, con los especialistas, y actúo en consecuencia. Cambiamos por completo la talla del cuadro, ensanchamos el manillar… Así logramos ahorrar mucha energía, sobre todo para el sprint, donde necesitas llegar lo más fresco posible”.
Así, Milan asume un riesgo esta primavera y será interesante comprobar si puede capitalizar esos cambios. “Y puedo ir mucho más bajo en general. Puedo agachar mucho más la cabeza. Esto, ya veréis, marcará una diferencia clara”.
“Sin duda, intento mejorar cada año. Entrenamiento, métodos de trabajo. Aerodinámica, gimnasio. En mi cabeza siempre está la idea de dar un paso adelante. Por eso lo doy todo. Así que diría que sí. Luego, el tiempo dictará si fue así o no”, concluyó.
Jonathan Milan es uno de los mejores velocistas del mundo