La 19.ª etapa del
Tour de Francia terminó de la peor manera posible para
Einer Rubio. El colombiano del
Movistar Team, que estaba firmando una actuación sobresaliente y rodaba con opciones de terminar sexto en Alpe d'Huez, tuvo que abandonar la carrera tras chocar contra un coche del UAE Team Emirates-XRG en plena ascensión al mítico puerto francés.
El incidente, que no fue mostrado por la retransmisión oficial, fue desvelado por el noruego Tobias Halland Johannessen en declaraciones a TV2.
"Vi que Rubio, del Movistar, entró contra el coche del UAE. No tenía buena pinta en absoluto. Me pregunto si rompió el cristal con la cara. Espero que esté bien", explicó el corredor del Uno-X Mobility.
Poco después, el Movistar Team confirmó el abandono del colombiano.
Un desastre cuando estaba haciendo un etapón
La retirada resulta todavía más dolorosa porque Rubio estaba completando una de sus mejores actuaciones del Tour. El escalador colombiano marchaba con opciones reales de finalizar sexto en la etapa, un resultado de enorme valor tanto a nivel deportivo como para la clasificación UCI, donde cada punto cuenta para un Movistar Team inmerso en la pelea por consolidar su posición.
Todo ese trabajo quedó arruinado en cuestión de segundos.
Einer Rubio, ciclista de Movistar Team.
Un bochorno organizativo
Lo sucedido deja muy señalada a la organización del
Tour de Francia. Alpe d'Huez volvió a presentar las imágenes habituales de una carretera completamente invadida por miles de aficionados, hasta el punto de que los ciclistas apenas disponían de espacio para avanzar.
En ese escenario, resulta muy difícil entender que se permitiera la circulación del coche de un equipo entre los corredores. Con el gentío estrechando la calzada, cualquier frenazo era una trampa.
Y eso fue, precisamente, lo que ocurrió.
Rubio tuvo que reducir la velocidad por la multitud que ocupaba la carretera y terminó impactando contra el vehículo del UAE Team Emirates-XRG, poniendo fin a un etapón que apuntaba a un resultado de prestigio.
No es la primera vez que el descontrol del público en Alpe d'Huez genera situaciones de enorme peligro, pero este incidente evidencia que la gestión de la carrera vuelve a estar bajo sospecha. Cuando la carretera está completamente colapsada por aficionados, mantener vehículos entre los ciclistas multiplica el riesgo de accidente.
El Tour de Francia presume cada año del ambiente único de Alpe d'Huez. Sin embargo, cuando ese espectáculo termina con un corredor abandonando tras estrellarse contra un coche de carrera, la imagen que queda es muy distinta: la de un auténtico bochorno organizativo que costó a Movistar Team un resultado importante y un valioso botín de puntos UCI.