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Tour de Francia 2026 ya asoma. En menos de tres semanas, Netcompany INEOS se alineará en Barcelona necesitado de una carrera que justifique la enorme inversión realizada en el equipo. Pero los problemas se acumulan, con varios corredores lesionados, otros fuera de forma; y un ‘8’ lejos de estar definido a estas alturas del año.
Antes del inicio del Giro d’Italia, la escuadra británica presentó un nuevo patrocinador: Netcompany, empresa danesa de TI que ha firmado una inversión de 100 millones de euros, repartida en cinco temporadas (20 millones por año). El futuro del equipo queda asegurado, pero la inversión debe justificarse.
En la década de 2010, un presupuesto de 50 millones de euros permitió a la escuadra británica dominar el ciclismo, con cuatro ganadores distintos del
Tour de Francia —y muchos más títulos, con
Chris Froome como cuádruple vencedor—. En la década de 2020, ese presupuesto ya no sitúa al equipo por encima de todos, pero sí le permite mantenerse en la élite.
Sin embargo, una serie de movimientos de mercado ha diezmado el potencial del equipo en Grandes Vueltas, y su intento de volver a la cima ha sido todo menos fluido. Por desgracia para la estructura dirigida por Dave Brailsford, el Tour de Francia 2026 puede tornarse muy oscuro.
El ascenso de Pogacar y la caída de INEOS
En 2020, el panorama apuntaba a otra década dorada de INEOS. Las cinco ediciones anteriores del Tour habían sido suyas, y las últimas tres con ganadores distintos. Ese año, Chris Froome se recuperaba de su caída casi mortal, aunque ya se entendía que su dominio del ciclismo profesional había terminado.
Ganó en 2013, 2015, 2016 y 2017. En 2018, tomó el relevo Geraint Thomas. El galés no era una “joven promesa”, sino un corredor hecho. No el futuro de INEOS, pero sí lo bastante talentoso y tardío en su eclosión para rendir en pruebas de tres semanas.
2019 alumbró la nueva joya del equipo: Egan Bernal. Aquel año, sus exhibiciones en altura y en puertos largos le llevaron al maillot amarillo con 22 años, algo muy poco común entonces. Dinero, experiencia, jóvenes de un talento enorme… INEOS lo tenía todo. ¿Cómo se torció?
Hay muchos argumentos, algunos ajenos al equipo. Bernal no tuvo un buen Tour en 2020, pero en 2021 se rehízo para ganar el Giro d’Italia. En 2022, sufrió una caída entrenando en pretemporada que le puso al borde de la muerte, con múltiples fracturas y casi toda la campaña en blanco. Aunque ha recuperado un gran nivel, no dio “ese salto” que sí han dado otros en los últimos años, y hoy no es un candidato realista a ganar una Gran Vuelta.
2019 marcó el final de la era dorada de INEOS, con Egan Bernal llevando el maillot amarillo hasta París
La política de fichajes y su acierto explican en gran parte su pérdida de hegemonía. El equipo ha visto salir a hombres de generales como Richard Carapaz, Adam Yates, Richie Porte, Eddie Dunbar (todos en 2022), Tao Geoghegan Hart, Pavel Sivakov, Daniel Martínez, Luke Plapp… No se trata de decir que todos pelearían hoy por una Gran Vuelta; pero entre ellos había quienes aún podrían hacerlo y otros que aportarían un apoyo clave.
El equipo también despidió a Geraint Thomas, retirado el pasado invierno, mientras una disputa interna propició la salida de Tom Pidcock en 2024. Pidcock acabaría por fin demostrando su potencial en Grandes Vueltas justo después de marcharse. Otros traspasos, como el de Dylan van Baarle tras su triunfo en París-Roubaix, y el de Jhonatan Narváez a finales de 2024, dañaron su bloque de clásicas.
El balance neto fue muy negativo. Llegaron Tobias Foss, que nunca alcanzó el techo esperado como vueltómano; Leo Hayter, que prácticamente se retiró del ciclismo en su etapa en el equipo; y Thymen Arensman, quizá la principal esperanza del bloque para las generales en los próximos años.
Se podría alegar que la irrupción de Joshua Tarling es una baza muy fuerte, pero un solo corredor no compensa tantas salidas. Hasta este año, el equipo ni siquiera tenía una estructura sub-23 oficial, un golpe para quienes aspiraban a ver al mejor equipo del mundo en un plazo razonable. Mientras UAE, Visma, Lidl y Red Bull - BORA recogen los frutos de su cantera, INEOS intentaba fichar o comprar talento a otros. Y aunque alguno llegó, siempre iba a rebufo de sus rivales, no por delante.
En 2025 han ejecutado fichajes importantes. Pero de eso, más abajo…
Carlos Rodríguez, de promesa a gregario
Profesional desde 2020,
Carlos Rodríguez pudo ser “el elegido”. Ese mismo año, el equipo parecía adelantarse a la competencia con un corredor extraordinario, un escalador que saltó directamente desde juniors, sin ser de los nombres más codiciados del mercado. En 2021 fue segundo tras Tobias Johannessen en el Tour de l’Avenir, antes de demostrar su potencial en Grandes Vueltas en su debut de 2022, cuando fue sexto.
Al año siguiente, en el Tour de France, Rodríguez terminó quinto en la general, en una edición dominada por el duelo Tadej Pogacar-Jonas Vingegaard. Mientras el binomio se batía, el andaluz logró la mayor victoria de su carrera en Morzine, por delante de ambos. Con 22 años y amplio margen de progresión, tenía más potencial que nadie para ser “el elegido”.
En 2024, el español ganó las etapas reina de la Itzulia Basque Country y del Tour Auvergne, y se llevó la general en el Tour de Romandie. Pero Rodríguez tiene un gran problema: se cae. Mucho.
En 2024 no dio un salto adelante: fue 7.º en el Tour y 10.º en la Vuelta. Podría interpretarse como un año menor, sucede. Pero en 2025 su nivel se vino abajo. Rodríguez se cayó en el UAE Tour y abandonó. Luego, en el Tour de France volvió a irse al suelo, se fracturó la pelvis y terminó su temporada en julio.
Carlos Rodríguez ganó una etapa por delante de Pogacar y Vingegaard en el Tour de France 2023
Este año el español volvió a caerse con dureza y a gran velocidad en el Tour de Romandie. Podríamos añadir su caída en la Vuelta 2022, donde aun así acabó alto en la general pese a un golpe en la última semana que le dejó ensangrentado por todo el cuerpo. Rodríguez se cae constantemente y, como hemos visto en otros corredores, esto es un problema serio en un momento en el que el nivel del pelotón no deja de subir.
Porque, en lugar de mejorar su nivel, el español vive atrapado en un ciclo de recuperaciones, y en el último año y medio eso es lo que más ha marcado su carrera.
Segundo en el Tour de la Provence fue un inicio prometedor de 2026; pero luego fue 23.º en París-Niza; 26.º en Catalunya; 12.º en Romandía; y ahora 20.º en Auvernia. Hay que decir que mostró un buen nivel esta última semana en Francia, con un sexto puesto en la etapa final.
Pero también partía como tercera opción del equipo, por detrás de
Oscar Onley y Kévin Vauquelin. Así quedó patente en la CRE del equipo, donde fue descolgado mucho antes del final. Al término de la carrera acabó como el mejor escalador del bloque, pero el listón no estaba muy alto...
La alineación prevista para el Tour de France
El equipo arropó a Thymen Arensman y Egan Bernal para el Giro d'Italia, con Filippo Ganna y Egan Bernal buscando etapas. Un buen plan, y se puede argumentar que casi cumplieron sus objetivos. En el Tour contaban con Oscar Onley, Kévin Vauquelin y Carlos Rodríguez para pelear una general fuerte; con Thymen Arensman también presente para ayudar en montaña o incluso mirar a la general... Dorian Godon para las volatas y las fugas; Joshua Tarling y Michal Kwiatkowski para aportar una mezcla perfecta de experiencia y potencia bruta... Y dos plazas más por cubrir, seguramente con talentos brillantes. Honestamente, un buen plan y un equipo equilibrado.
Pero eso, si todos están a la altura. Onley fue cuarto en el Tour del año pasado, con apoyo limitado del Team Picnic PostNL. Es británico, es joven y su rescisión costó millones al equipo. Quieren que lidere y triunfe, y está justificado: ya ha demostrado en la carretera lo bueno que es.
Oscar Onley was signed to lead INEOS at the Tour de France - He is now injured
Una edición infernal de Auvernia
En Auvernia se cayó y, según se informó, quedó colgado de un árbol sobre un barranco tras irse al suelo en el descenso previo a Crest-Voland en la etapa 6. Evitó lesiones graves, por fortuna, pero sufrió varios traumatismos menores y una luxación de hombro. En el momento de publicar no hay confirmación de si Onley viajará a Barcelona. Y, si lo hace, será tras un paquete de lesiones de peso. Con la competencia a la que se enfrentará INEOS, repetir un cuarto puesto ya sería un resultado increíble.
Ese mismo día, Joshua Tarling se cayó y sufrió una fractura de clavícula. Es un golpe mayor para el equipo, que acude a la carrera con muchos escaladores top y necesita rodadores para mantenerlos delante del pelotón. En ausencia de Filippo Ganna, Tarling tenía esa misión. Si queda fuera, el conjunto británico deberá reemplazarlo, y no abundan hombres con el talento descomunal del joven galés.
Luego está Kévin Vauquelin. En París-Niza, el equipo arropó a Onley y se quedó con él en la etapa de abanicos, dejando al francés solo por detrás y a la persecución. Onley se hundió después, mientras Vauquelin mostró unas piernas tremendas. Acabó aquel día más que enfadado. En la CRE de Auvernia, Vauquelin volvió a estallar después de que Onley sufriera un problema mecánico y se decidiera esperarle. Vauquelin quería la etapa, el maillot amarillo y sus propias opciones en la general, que pasaron a segundo plano en ambas carreras, ambas en Francia, por cierto...
Llegó con la promesa de ser también líder y un corredor centrado en sus resultados. Tras el abandono de Onley y con Carlos Rodríguez perdiendo tiempo en Auvernia, el francés tuvo realmente la oportunidad de impresionar y convencer al equipo de que él era el hombre a respaldar por completo en Francia este julio. El año pasado, con Arkéa, firmó una temporada notable y fue 7.º en el Tour de France.
Pero esta semana encadenó actuaciones discretas en la montaña y acabó 15.º en la general. En la jornada final de alta montaña se metió en la escapada del día con Laurens de Plus y Carlos Rodríguez, y ambos parecieron trabajar para él. En la última subida, se quedó mientras el dúo marcaba el ritmo en cabeza del grupo.
Puede argumentarse que el mejor punto de forma de Vauquelin aún está por llegar, pero el rendimiento no invita al optimismo, y su techo realista hoy por hoy da, como mucho, para un Top10.
Kévin Vauquelin was 15th at the Tour Auvergne-Rhône-Alpes, a less than encouraging result for the Frenchman
¿Qué hará INEOS?
Al cierre de Auvernia, el equipo queda, figuradamente, tirado en la cuneta. Onley está lesionado y podría no presentarse en la salida; Vauquelin está fuera de punto; y Rodríguez puede dar un paso al frente, pero un Top10 es también su techo con el nivel actual del pelotón. Thymen Arensman podría aparecer como sorpresa para la general, pero tras el Giro d'Italia es pedirle mucho al neerlandés.
Además, el equipo tiene tantas opciones para la general que necesita equilibrarlas con gregarios. Dorian Godon busca sus propios resultados; pueden llevar a Sam Watson, Axel Laurance o Magnus Sheffield, pero son cazadores de etapas puros y, incluso si se volcaran en tareas de equipo, son perfiles para terreno quebrado, no para el llano ni la alta montaña.
El equipo podría decidir abandonar la general como objetivo principal, relegarla y acudir al Tour con cazadores de etapas como prioridad. Pero eso también exigiría una decisión valiente de Brailsford, Geraint Thomas y compañía, que ficharon a Onley y Vauquelin con la idea de respaldarlos al cien por cien.
Podría ser lo acertado, aligerando algo la presión sobre los escaladores, que es segura si llegan como líderes absolutos, especialmente cuando no hay garantías de firmar un resultado grande.
El conjunto británico afronta una decisión complicada en las próximas semanas, al definir su prioridad para el Tour de France. Poco cambiará en la Tour de Suisse, ya que el bloque para el Tour estuvo casi al completo en Auvernia y la mayoría de resultados ya están sobre la mesa de INEOS.