Alex Aranburu afronta su segunda temporada en el
Cofidis con un objetivo muy claro en el horizonte: el
Tour de Francia 2026.
El ciclista vasco se encuentra concentrado en Sierra Nevada, a 2.320 metros de altitud, en una estancia clave de preparación junto a parte de su equipo, con la mirada puesta en llegar en las mejores condiciones posibles a la gran cita del verano.
En unas declaraciones concedidas a
AS, el ciclista del Cofidis detalló la importancia de estos bloques de trabajo en altura, cada vez más habituales en el pelotón profesional.
“Aquí cada vez hay más equipos, y la mayoría lo hacemos por el calor al ser un factor que también hay que entrenar para el
Tour. A diferencia de sitios como Andorra o Tignes, tienes muchos días de buen tiempo y para los entrenamientos es mejor. Además, en el CAR, hay muy buenas instalaciones con todo lo necesario”.
Aranburu también recuerda su experiencia en concentraciones anteriores en este mismo enclave.
“Llevaba años sin venir aquí. Estuve antes con el Caja Rural, y también con el Astana en la pandemia. Viene bien cambiar respecto a otros años. Si lo haces bien, el cuerpo lo nota y al bajar de la altitud vas más fácil. Eso sí, lo puedes pagar si te pasas. Hay que ser prudente y, además de dormir en altitud, el entreno debe ser bueno, descansar, alimentarse bien, los masajes, afrontar bien el calor… todo suma”.
Calendario hacia el Tour de Francia
El corredor vasco ya tiene definida su hoja de ruta antes de la salida del Tour. Hasta el momento suma 18 días de competición en 2026 y una victoria, y afrontará varias carreras previas clave.
Su programa incluye el Circuito Franco Belga (10 de junio), el Baloise Belgium Tour (del 17 al 21), los Campeonatos Nacionales (28 de junio) y finalmente el Tour de Francia, que arranca el 4 de julio.
Aranburu reconoce que su temporada ha tenido distintos momentos, con un inicio irregular el pasado año que le pasó factura en la parte final del calendario, especialmente en el Tour.
“El año pasado me costó empezar y luego mejoré en la Itzulia, pero alargué demasiado la primera parte del año y lo pagué en el Tour. Este año empecé mejor: Portugal, Andalucia, Itzulia, Lieja… luego me puse enfermo, pero el inicio fue bueno. Ahora recuperé bien y hay tiempo hasta el Tour así que estoy con confianza”.
El corredor del Cofidis reflexiona también sobre la evolución del pelotón y la dificultad creciente para lograr victorias.
“En el ciclismo actual cada vez cuesta más ganar. Para la general hay dos o tres corredores contados en las grandes y los demás a por etapas, esprints, fugas…. Y eso hace que el nivel, por ejemplo, en las fugas suba un montón. Tardan 100 km en formarse, por lo que entra gente de calidad. Los jóvenes llegan al pelotón con mucha preparación, haciendo las cosas muy bien”.
Un rol claro en Cofidis y ambición en el Tour
Pese a que el Cofidis perdió la categoría World Tour, Aranburu asegura que su situación dentro del equipo es estable y positiva, sin plantearse cambios.
“En nuestro caso, incluso nos ha venido bien. Te permite no ir al límite en todas las carreras si tienes bajas o lesiones. Es evidente que es mejor ser World Tour, pero este año nos da algo de margen. No me planteé salir del equipo por ello. Aquí encontré mi sitio, me valoran y en este segundo año estoy más cómodo”.
Alex Aranburu, ciclista de Cofidis
El ciclista vasco destaca también el buen ambiente interno y el trabajo compartido con corredores como Izagirre, con quien ha realizado concentraciones importantes como la del Teide.
“Con Ion comparto mucho tiempo y fuimos al Teide a inicios de año, dos semanas entrenando muy bien y con nuestra familia. Nos sirvió de mucho”.
Con todo el trabajo enfocado ya hacia julio, Aranburu no oculta su gran sueño deportivo.
“Sería un sueño ganar una etapa en el Tour. Estamos trabajando para ello, intentando hacer todo perfecto. Más de una vez recuerdo aquella etapa del sterrato (fue 4º en una fuga en el Tour 2024). Es muy difícil, pero hay que soñar”.