La duodécima etapa del
Tour de Francia 2026 se presenta, sobre el papel, como una jornada favorable para los velocistas. Los 179 kilómetros entre el circuito de Magny Cours y Chalon-sur-Saône incluyen tres cotas de cuarta categoría y un desnivel acumulado cercano a los 1.800 metros, un recorrido suficientemente exigente para desgastar las piernas, pero no lo bastante duro como para impedir un sprint masivo si los equipos de los hombres rápidos controlan la carrera.
Ese es precisamente el análisis de
Alberto Contador, que considera que los conjuntos de los sprinters tendrán una nueva oportunidad para pelear por la victoria de etapa, aunque advierte de que el desenlace estará marcado por una aproximación a meta especialmente delicada.
"Llega la 12ª etapa del
Tour de Francia, y como vemos, una nueva oportunidad para los hombres rápidos. Tres dificultades montañosas, 1.800 metros de ascensión y 179 kilómetros, pero seguro que los equipos de los sprinters harán los deberes", explicó el madrileño en su análisis previo.
Aunque el perfil no presenta
grandes obstáculos para los favoritos a la clasificación general, Contador cree que la clave estará en estudiar al detalle los kilómetros finales, donde cualquier error de colocación puede resultar definitivo.
"Analizarán sobre todo especialmente la parte final, estos últimos kilómetros. Hay que tener mucha atención", avisó el ganador de dos Tours de Francia.
Un final muy técnico
El exciclista español puso el foco en varios puntos críticos de la llegada a Chalon-sur-Saône. A falta de apenas cuatro kilómetros para la meta aparece una rotonda que puede generar tensión en el pelotón antes de entrar en la fase decisiva del sprint.
"Antes de 4 kilómetros a meta tienen esa rotonda, una rotonda bastante complicada", señaló.
A partir de ahí, el recorrido continúa con varios elementos que obligarán a los equipos a mantener perfectamente colocado a su velocista.
Perfil Etapa 12 Tour de Francia 2026
"Vemos como tienen saltos, tienen badenes, curva de 90 grados, curva también cerradísima a poco más de 2 kilómetros y luego ya sí que será una parte limpia", describió Contador.
Sin embargo, incluso en la recta final existe un detalle que puede sorprender a quienes lleguen mal posicionados.
"La meta no la verán hasta los últimos 200 metros", añadió.
Nueva oportunidad para los velocistas
Tras varias jornadas en las que distintos sprinters han conseguido levantar los brazos, Contador espera otro desenlace abierto entre los hombres más rápidos del pelotón, sin un claro dominador en esta edición del Tour.
"Veremos quién se impone, estamos viendo que está habiendo mucha variación en cuanto a los sprinters, una nueva cruz para algún hombre rápido", concluyó.
Todo apunta, por tanto, a una etapa de control por parte de los equipos de los velocistas, aunque la complejidad del final podría provocar caídas, cortes o sorpresas si algún favorito al sprint llega mal colocado en los últimos kilómetros. En un Tour donde cada detalle cuenta, la colocación volverá a ser casi tan importante como la velocidad punta para luchar por la victoria en Chalon-sur-Saône.