La campaña de primavera 2026 se ha convertido en un auténtico calvario deportivo para
Julian Alaphilippe, quien se ha visto obligado a paralizar por completo su calendario de competición debido a una persistente enfermedad que merma sus capacidades físicas.
Tras un inicio de año donde las expectativas estaban depositadas en las grandes clásicas, la realidad ha golpeado con enorme dureza al jefe de filas del conjunto Tudor, escuadra que confía plenamente en su pronta recuperación.
El carismático corredor francés no tuvo más remedio que abandonar prematuramente la reciente Vuelta al País Vasco, encadenando posteriormente ausencias sumamente dolorosas en pruebas donde históricamente ha brillado, como la Amstel Gold Race, la Flecha Valona y la prestigiosa Lieja-Bastoña-Lieja.
Su pareja y actual directora del
Tour de Francia femenino,
Marion Rousse, ha querido aclarar la magnitud de estos problemas médicos, confirmando ante los medios de comunicación que el ciclista de treinta y tres años se encuentra lejos de su plenitud.
"Está teniendo dificultades, no está en forma", confesó la ex corredora, evidenciando la profunda fatiga acumulada por el doble campeón mundial. La hoja de ruta a corto plazo pasa ineludiblemente por la cautela y la desconexión total antes de volver a colgarse un dorsal, evitando así precipitar los plazos de sanación de su organismo.
"Alaphilippe necesita un descanso"
"Necesita un descanso para recuperar su nivel y sentar las bases para el resto de la temporada", subrayó de forma contundente. El objetivo primordial de su estructura pasa por alinear a su gran estrella en el próximo mes de julio en el Tour de Francia, evento para el cual han recibido una valiosa invitación.
A pesar de los contratiempos actuales, resulta precipitado dar por finalizada la trayectoria en la élite de un deportista que ha forjado su leyenda a base de exhibiciones memorables, aunque el propio entorno del corredor asume el radical cambio de paradigma que ha experimentado el pelotón internacional.
"Además está viejo"
"En el ciclismo no existen los milagros", analizó Rousse con enorme crudeza durante una intervención televisiva reciente, asumiendo el implacable paso del tiempo en el deporte profesional. "Además, está envejeciendo. En la generación actual, lo pagamos caro frente a ciclistas como Pogacar, Seixas, Evenepoel o Van der Poel", argumentó, nombrando a la nueva guardia que domina con tiranía las competiciones de máximo nivel.
El palmarés del astro galo es incuestionable, atesorando dos campeonatos del mundo logrados en 2020 y 2021, un Monumento como la Milán-San Remo en 2019 y tres victorias en el Muro de Huy durante las ediciones de 2018, 2019 y 2021 de la Flecha Valona.
Loulou es capaz de renacer
Si bien su presencia dominadora se ha diluido progresivamente a lo largo de las últimas temporadas, el instinto ganador del corredor permanece intacto y sigue encontrando momentos para reivindicarse ante la afición mundial. "Es demasiado pronto para descartar a Julian", advirtió su pareja, reclamando respeto por su imponente figura.
"Sigue amando lo que hace. Y creo que aún puede lograr grandes cosas: no a lo largo de toda una temporada, sino con destellos de brillantez", concluyó.
Esta capacidad para resucitar ya quedó demostrada hace no mucho, cuando logró adjudicarse una espectacular victoria de etapa en el Giro de Italia a través de una épica fuga en 2024, además de imponerse con gran autoridad en el prestigioso Gran Premio de Quebec disputado a finales del curso 2025.
Julian Alaphilippe, ciclista de Tudor Pro Cycling Team.