Antes de abandonar la zona mixta tras la tercera etapa del
Tour de Francia,
Isaac del Toro dejó uno de los momentos más emotivos de la jornada. El joven mexicano, pieza clave en la victoria de
Tadej Pogacar, explicó entre sonrisas y todavía con la emoción a flor de piel el significado que tiene para él compartir equipo con el campeón esloveno, una relación que va mucho más allá de lo deportivo.
Las cámaras habían captado un largo abrazo entre ambos tanto al término de la etapa como el día anterior. Del Toro, visiblemente emocionado, incluso rompió a llorar tras cruzar la línea de meta. Preguntado por lo que pasaba por su cabeza en esos instantes, el corredor del
UAE Team Emirates XRG no escondió sus sentimientos.
"Es una locura compartir todo esto con este tipo de ciclistas", confesó
en línea de meta. "Estoy súper orgulloso de poder terminar el trabajo junto a mis compañeros. La posición en la que estoy ahora es increíble e intento disfrutarla al máximo y vivir cada momento".
El mexicano volvió a desempeñar un papel decisivo en el desenlace de la etapa. Su poderoso relevo en los últimos kilómetros preparó el terreno para el ataque definitivo de Pogacar, un esfuerzo que dejó sin palabras a muchos analistas y que confirmó, una vez más, el enorme nivel que atraviesa el joven corredor de Ensenada.
"Podemos estar bromeando todo el día"
Pero más allá del rendimiento deportivo, uno de los momentos más comentados llegó cuando fue preguntado por el apoyo recibido desde su país. Entre el público volvió a verse una nutrida representación de aficionados mexicanos, algunos de ellos visiblemente emocionados mientras animaban a su gran referente en el Tour.
Del Toro aseguró haberlos visto durante la jornada y reconoció que ese respaldo significa mucho para él. Incluso bromeó cuando le comentaron que Pogacar parecía haberse convertido también en un ídolo para la afición mexicana. "Sí, por supuesto que los vi", respondió entre risas. "Ahora Tadej es más mexicano que yo".
La complicidad entre ambos volvió a quedar patente durante toda la entrevista. Preguntado por qué hace tan especial su relación con Pogacar, especialmente después de los numerosos gestos de cariño que el esloveno ha tenido hacia él desde su llegada al equipo, Del Toro ofreció una respuesta tan sencilla como sincera.
"No creo que haya ningún motivo especial", explicó. "Como pasa en la vida, con unas personas conectas más que con otras. No es que seamos los mejores amigos para siempre, simplemente desde que llegué al equipo hubo una conexión especial".
El mexicano insistió en que todo surge de forma natural y que ambos comparten una relación muy cercana dentro del grupo. "Yo simplemente soy yo mismo cuando estoy con él. Creo que él lo entiende perfectamente y podemos estar bromeando las veinticuatro horas del día. Eso es lo que hace que nuestra relación sea especial".