El bloque navideño ya es historia en el ciclocross, el tramo más denso e importante del calendario para muchos. En dos semanas de competición intensa ha pasado de todo. Mientras Tibor del Grosso por fin se ha confirmado y Thibau Nys ha firmado varias actuaciones muy sólidas, sigue siendo poco probable que alguien alcance el nivel de Mathieu van der Poel a tiempo para el Mundial de Hulst.
“Mathieu es tan fuerte mentalmente que ni siquiera necesita tirar de ello todavía. Para batirle, ¿qué tendrías que hacer? Te llevarías un buen baño de realidad”, afirmó el comentarista Thijs van Amerongen en el podcast Kop over Kop. Una sensación que compartió quien se sentaba a su lado.
“Van der Poel sigue unos pasos por delante; ahí no vas a llegar. Sería fantástico que uno de los jóvenes ganara el Mundial contra Van der Poel”, sostuvo Jeroen Vanbelleghem. “Eso incluso podría motivarle a darlo todo otra vez el próximo invierno. Pero calculo la probabilidad de que Van der Poel no gane el Mundial en un 0,4%”, bromeó.
El campeón del mundo ha ganado literalmente todas las carreras de ciclocross que ha disputado en casi dos años (el umbral de los dos años podría alcanzarse en las próximas semanas). Esta temporada no ha tenido rival, con apenas una pequeña batalla en Namur, donde abrió su campaña; y más tarde viendo a
Wout van Aert quedarse sin opciones por pinchazos y una caída, respectivamente, en el Azencross Loenhout y el Exact Cross Mol. Con el belga fuera de la ecuación, el camino hacia un octavo maillot arcoíris nunca ha estado tan despejado para el corredor de Alpecin-Premier Tech.
Del Grosso y Nys podrían ser las únicas amenazas para Van der Poel en el futuro
“Han dado el salto, lo que no necesariamente les acerca a Van der Poel, pero sí significa que han superado a los ciclistas de ciclocross que compiten a tiempo completo y con más continuidad”, argumenta Vanbelleghem. Son dos escalones distintos, pero lo cierto es que ambos, pese a arrastrar problemas de espalda puntuales, han alcanzado un nivel muy alto sobre la bici y en popularidad. Del Grosso aporta la técnica, mientras Nys tiene la explosividad.
Ambos visten ahora los maillots de campeones nacionales de Países Bajos y Bélgica que deberán defender el próximo fin de semana, pero
en el Superprestige Diegem ya ofrecieron un espectáculo enorme. Sin embargo, a Nys aún le falta la regularidad exigible a un corredor de su nivel, sostiene van Amerongen: “Está cometiendo bastantes errores esta temporada, y ha habido unas cuantas caídas. Su promedio de ‘vuelta limpia’ debe subir, pero eso llegará. Nys se calmará un poco en los próximos años.”
Van der Poel ganó, pero no se puede decir que subiera sonriente al podio, arropado con gorro de lana y guantes
“Thibau realmente quiere esto para sí mismo, igual que su padre Sven. De verdad quiere conseguir algo, y eso me parece magnífico. No lo hace por el qué dirán ni por un contrato, sino por él mismo.” Aun así, la presión del público belga y ser hijo de una leyenda del deporte pesan mucho sobre sus hombros. Mientras, del Grosso puede mantenerse relativamente resguardado a la sombra de Van der Poel en Alpecin, dos situaciones completamente distintas.
Vanbelleghem también cree que del Grosso podría dar un paso mayor hacia la ruta tras los buenos resultados de este año, lo que le convertiría en crosser a tiempo parcial, como su líder. “Eso también dependerá de su nivel en carretera. Si progresa de forma significativa, ya sabes que Alpecin-Premier Tech dirá: el ciclocross es divertido, pero mejor como complemento. Eso ya está pasando. Sin embargo, si se queda centrado en la ruta, quizá pueda hacer más ciclocross, como Nys está haciendo ahora”.