Sí, lo consiguió.
Felipe Orts, ante su público y en la
Copa del Mundo de Benidorm, logró subirse al podio de una carrera que ganó
Mathieu van der Poel. El alicantino hizo historia como el mejor de la historia de la disciplina en España, completando una actuación que jamás olvidará.
Mathieu van der Poel decidió la carrera casi antes de que echara a rodar. Pero la carrera no fue solo suya. Para
Felipe Orts, fue el día en que su Copa del Mundo de casa se convirtió por fin en algo perdurable.
“Esto es increíble para mí”, dijo Orts en su entrevista inmediata tras la carrera. Ya se había colocado en la salida con esa idea presente. En el casco llevaba su ciudad natal, Villajoyosa, a pocos kilómetros de la costa desde Benidorm.
“Aquí ves mi ciudad, Villajoyosa”, dijo. “Ese lugar siempre está en mi cabeza. Quiero que todo el mundo conozca mi pueblo.”
El momento en que Orts eligió su carrera
Mientras Van der Poel se marchaba por delante, la carrera por detrás nunca se estabilizó. Hubo ataques, parones, reagrupamientos y dudas. Orts se negó a que ese caos dictara su día. “Ataqué en el momento justo”, dijo. “Pude abrir un pequeño hueco y luego
Thibau Nys llegó hasta mí. Tiró muy fuerte. Pudimos colaborar, pero en las últimas vueltas iba completamente al límite.”
Felipe Orts se subió al podio en la Copa del Mundo de Benidorm.
Aquella decisión fracturó la lucha por el podio. En lugar de ser uno más esperando el movimiento de otro, Orts pasó a tener un papel nítido. Trabajar cuando se podía. Sobrevivir cuando tocaba. Mantener la renta.
Cuando Thibau Nys se marchó por fin en la última vuelta, la carrera de Orts volvió a cambiar. Ya no se trataba de ganar una posición, sino de defender la suya. “Thibau fue segundo, yo tercero. Estoy muy contento con mi carrera, con el público y con mi puesto en el podio.”
Lo que vino en la meta explicó por qué el resultado significaba tanto. “Estoy muy feliz”, dijo Orts. “Había muchísima gente apoyándome. Subir al podio aquí, en casa, es una locura absoluta. Estoy muy contento.”
Benidorm no es Villajoyosa, pero está lo bastante cerca como para que el público resulte familiar y el ruido, personal. En un día dominado por el campeón del mundo, Orts encontró su propia manera de hacer la carrera inolvidable, no venciendo al mayor nombre del ciclocross, sino convirtiendo un podio de la Copa del Mundo en un regreso a casa.