Mientras el mundo del deporte fija la mirada en Milán y las montañas italianas por los Juegos de Invierno de 2026, un viejo debate vuelve a aflorar. Desde hace años, circulan rumores sobre la inclusión del ciclocross en el programa olímpico sin resultado, pero ahora, con el Comité Olímpico Internacional (COI) obligado a adaptarse a un planeta en calentamiento, el presidente de la UCI, David Lappartient, ve una oportunidad dorada.
La discusión ha superado la simple especulación. El COI ha lanzado recientemente un grupo de trabajo llamado Fit for the Future, encargado de revisar el programa deportivo y el calendario de los Juegos. El motor principal de esta revisión es el cambio climático, ya que cada vez menos regiones pueden garantizar nieve y temperaturas frías a finales de febrero.
Karl Stoss, responsable del grupo de trabajo del Programa Olímpico del COI, confirmó a
Reuters que el comité está analizando activamente deportes de invierno no tradicionales para asegurar la viabilidad a largo plazo del evento.
“Estamos revisando la envergadura de los Juegos, la combinación de deportes, opciones para nuevas incorporaciones. También estudiamos posibles cruces entre deportes de verano e invierno”, afirmó Stoss.
Ese cruce potencial es exactamente donde la UCI espera sacar rédito. Aunque algunas federaciones de deportes invernales tradicionales se han mostrado cautas, temiendo que la inclusión de disciplinas estivales diluya la identidad única de los Juegos de Invierno, Lappartient se muestra claramente a favor del movimiento.
Para el presidente de la UCI, incluir el ciclocross no se trata solo de cubrir un vacío dejado por la falta de nieve, sino de modernizar los Juegos de Invierno y ampliar su atractivo global. “Creo sinceramente que, con el cambio climático, incorporar disciplinas invernales como el ciclocross dentro de los Juegos podría ser un buen activo”, señaló.
Subrayó que la disciplina aporta tirón mediático y universalidad que podrían impulsar la audiencia. El ciclocross vive un auge, impulsado por superestrellas multidisciplinares que compiten en carretera y barro. “Así podemos, potencialmente, adaptarnos para afrontar también el cambio climático, quizá aportar más universalidad y también llevar estrellas”, añadió Lappartient.
David Lappartient, presidente de la UCI
El camino hacia 2030
El calendario para esta posible incorporación empieza a perfilarse. Los Juegos de Invierno de 2030 están programados en los Alpes franceses, un terreno conocido para Lappartient que podría ofrecer el marco idóneo para que el ciclocross debute como disciplina de exhibición.
Si la prueba de exhibición resulta un éxito, el deporte podría aspirar al estatus oficial con medallas en ediciones posteriores, como los Juegos de 2034 en Salt Lake City o la edición de 2038, para la que Suiza aparece actualmente como candidata destacada.